Gracias a la vida

Ana María Manceda

En épocas de estudiante universitaria fui con mi novio, también estudiante, a un concierto que “La Negra” Sosa brindaba en el cine Astros de La Plata. Década de los setenta. Ella, nosotros, jóvenes esperanzados en una sociedad más justa, cantábamos subidos a las butacas del cine. Cuando me jubilé de docente me regalaron un homenaje mis alumnos y colegas, la música de despedida fue “Gracias a la vida”. Entre las lágrimas vi a mi marido acercarse con un ramo de flores, todavía no hemos logrado un mundo mejor, pero estamos juntos desde esas épocas y la voz de “La negra” acompañará por siempre nuestros recuerdos.