Mercedes y Violeta, gracias a la vida

Omar Julio Zarate

Hubo un día que escuché un canto. Decía, gracias a la vida, que me ha dado tanto… yo tendría 15 años y si bien me gustó no le presté demasiada atención, esto era en el año `73, `74 tal vez. Después, la noche y la muerte se apoderaron de todo y ya no se escuchaba ni esa voz (la de Mercedes), ni esa canción (la de Violeta). Cuando, en el ´82, ´83 la empecé a escuchar de nuevo me di cuenta de que ese era el canto, esa era la canción eterna, la que glorificaba la vida, y después de tanta muerte supe que tanto la canción, como Mercedes y Violeta, seguirían viviendo eternamente. También sé ahora que esa canción es insuperable para dar Gracias a la Vida.