Agradecimiento

Josu Insausti

Azares del destino y las seis ostras destinadas al menú de nochevieja, todavía vivitas ellas, recibieron el indulto.
La misma tarde de año nuevo, tras un fulgurante viaje, fueron depositadas en el mar con la ilusión de que algo de vida les fuera concedida.
Ya de vuelta, me impactó el singular crepúsculo magenta-alegría que las seis amnistiadas firmaron.