Negra de todos

Fernando Puga

Por los parlantes cantás “Gracias a la vida que me ha dado tanto…” y empiezan a llegar los primeros. Se va llenando la sala y al sonar la última estrofa ya no entra ni uno más. Se hace realidad aquello de “y el canto de todos que es mi propio canto”.
Después saldrá el cortejo. Todas nuestras lágrimas, acompañándote.