Todo me sale mal

Cristina Villanueva

Miró el río por última vez, se iba a tirar con piedras en los bolsillos, sin vuelta atrás.
Quién podía imaginar que su plan perfecto iba a ser desactivado por ese hombre fuerte que la tomó casi en el aire.
Cuando él le preguntó por qué, mientras cenaban en ese lugar maravilloso, ahora, frente el mar, gracias al viaje en el avión privado de él, ella le explicó: No ves que nunca logro mis objetivos, que todo me sale mal.