Superstición

Osvaldo Palacios

El pasado martes 13 viajamos con mi amiga Keiko, la japonesa, a nuestro pueblo natal Lobos, para reunirnos con nuestros compañeros de la secundaria, ¡Dios, como pasa el tiempo, hace 40 años que nos recibimos!- comenté. Así, durante el viaje charlamos y recordamos viejas historias, hasta que volví a preguntar: ¿Keiko, Anita viene? Ella me contestó: -Dijo que sí, que por nada del mundo se perdería este encuentro, supongo que ya debe haber llegado de España. –Preferiría que no estuviese- expresé. -¿Por qué?…- dijo mi compañera. –Es martes 13, ella es la número 13, contando los tres compañeros muertos, dos de cáncer y el rubio que se ahorcó, deberíamos invitar a alguien más para sortear la mala suerte. -¡Ay, Mabel, tú y tus supersticiones, pensemos en el reencuentro y dejemos de pensar en creencias primarias! Anita nunca llegó, su avión se precipitó al mar, por causas aún no resueltas. Mabel solo atinó a decir: Yo lo presentí, pero como soy la supersticiosa nadie me prestó atención… Todos se miraron en silencio… y cerró su predicción diciendo: Dentro de 10 años, no elijan un martes 13 para festejar, puede que alguno de nosotros no esté.