Temporada alta

María del Carmen Allegrone

La última vez que nadó desnudo en el mar sintió que brazos y piernas duplicaban su extensión. La piel del cuerpo cubierta de sal iba entregando su vello a las olas. Abrió la boca como para pronunciar una o infinita, saboreó la almeja blanda con arena posada en su lengua, un anzuelo lustroso le atravesó los labios. Saltó en el aire con fuerza, el sol encendía sus escamas mientras las gotas de sangre manchaban sus agallas. En la costa festejo y premios para el pescador.