Cuenta regresiva

Omar Fulco

La última vez que lo vi, avanzaba lentamente; se balanceaba según el ritmo que le imponían los baches. Su aspecto desvencijado y los carteles apenas legibles, preanunciaban el final no muy lejano de aquellas historias cotidianas: “aunque te espere ya no vendrás” tallé en un árbol cercano a la parada.