Final feliz

Fernando Andrés Puga

Ella en el andén con el bolso, los zapatitos y la cabeza gacha. El tren ya lejos, y entonces, inesperada, la mano de él sobre el hombro de ella.
— ¡Penélope!
El tiempo, de regreso desde el mítico ayer.
El espacio, lleno otra vez de juventud en esos ojos viejos.