Reclutamiento

Fernando Andrés Puga

Primero, un gesto amable y una sonrisa compradora. A continuación, palabras de consuelo y una promesa. Por último, un forcejeo, una mordaza y un violento empujón hacia el interior de la camioneta.
Al poco tiempo, algunas fotos en facebook, en la tele, en los diarios y en las boletas de luz y gas, por si acaso alguien…
Todavía nada.
Todavía nadie.

Comentarios cerrados.