Despedida

Alejandra Bustamante

Por azar rocé su brazo en el momento de la despedida. El arco perfecto de su boca se torció. El pelo lacio y ralo fue tornándose ocre a medida que se alejaba.

Loca de dolor lo vi  junto al barco que se lo llevaría. Me pregunté si en verdad existe algún dios que cobra a los mortales por sus malas acciones.

Abracé un árbol desnudo para tomar ímpetu, coloqué la bala en el cargador y disparé.