Días de ocio

María del Carmen Allegrone

El Zoilo obró con odio, le dio en el rabo con el lazo, la bola de acero debió doler porque mi cabra Edel cayó en el lodo. Zoilo le robó su lana lacia.

-¡No debí dar la vuelta, no debí ! Labro una manta con dalias y rocío para mi cabra Edel, mi delicia.  Rezo al loado del cielo para que la cobra le de un abrazo con todos sus bríos al Zoilo, el día de su boda.

Era mi cabra Edel, la que cayó en el lodo por el lazo del Zoilo. La abrazo, la alacio, siento su dolor.

-¡No debí dar la vuelta, no debí!

Es mi día de ocio!,  dijo la cobra, si he de abrazar en mi día de ocio, para esta obra mi cobro será mayor.