Anatema

Sergio Fabián Salinas Sixtos

Miró hacia el cielo: limpio, azul, vasto y lejano. Aún sangraban las heridas del combate, tardarían en cicatrizar. La estrategia que emprendió en la batalla falló en todos los aspectos, merecía la derrota. Exigió la cabeza de Miguel y tuvo que ir por ella. Los lances y estocadas en su contra los esquivó o fueron absorbidas por la armadura; pero se doblegó ante la espada de Miguel, más fuerte y mejor armado. Todos sus hermanos cayeron en una emboscada, las hordas de Miguel los aplastaron. Lucifer miró la tierra: abrasiva, sucia y cercana; éste sería su nuevo hogar: el infierno.

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