Tristeza não tem fim, la alegría sí

Lito Ecram

El día que ganamos el Mundial de Brasil 2014 festejé a lo grande: bailé samba con voluptuosas garotinhas, canté bossa nova a lo João Gilberto y bebí toda la caipirinha que pude y más…
Pero en el fondo sabía que tanta alegría visitante en algún momento terminaría. Justo cuando sonara la alarma del despertador.