La sacudida

Ariel Cuch

El día que ganamos el Mundial de Brasil 2014 yo estaba en una base científica en Groenlandia, al este de Narsaq, estudiando los efectos del calentamiento global en la población del bacalao, cuando un grito lejano sacudió todo. Como en el origen de los tiempos, los mares se unieron en un solo mar y los continentes se incrustaron unos con otros. Volví caminando a mi país y me senté en un barcito del Centro. En medio de la 9 de Julio un león de la sabana africana destripaba a un antílope asiático. Un cóndor aprovechó el alboroto y se llevó a un gatito a la cima del Obelisco. Pero la imagen más desgarradora fue la del hombre de camiseta amarilla derrumbado en la vereda, llorando sin consuelo, como si aún le costara entender.