Sin título

Javier Vedda

El día que ganamos el Mundial de Brasil 2014 no solo estaba contento por golear a los brazucas en la final, sino porque sabía que tenía que tomarme el 168 para encontrarme con Laura, porque si no ganábamos la final creía que no quisiera estar conmigo. Creí que para salir con ella había que obtener el título.
Tomé el colectivo y me bajé en Guardia Vieja y Medrano, me dirigí al bar de la UTN, y en la mesa de afuera me esperaba ella, tan radiante como siempre. Le conté que si perdía la albiceleste pensé que no íbamos a estar juntos, sino con el tarado de Rodríguez. Se cagó de risa.