La invitada

Salvador Robles Miras

El día que ganamos el Mundial de Brasil 2014, el entrenador nos hizo una confesión en el vestuario.
-Este será mi último partido. Tengo cáncer.
Nos quedamos atónitos, arrasados por la fulminante noticia.
-Por lo visto –agregó el técnico-, la Muerte ya está entre nosotros. Nunca se hace de rogar. Pero tenemos otra invitada. Está llamando a la puerta. Escuchad.
-No oímos nada, míster –dijo el capitán.
-¿Cómo que no? –El entrenador se dirigió a la puerta y la abrió-: Adelante. Muchachos, os presento a la Vida. Voy a ganar este partido.
-¡Lo ganaremos! –gritó un coro de voces.