Caperucita Roja en 140 caracteres. Parte VII

Varios

Lito Ecram

—LoCA PERÚ: CITA a perRO JAponés —leyó 1. —¡AH, VUELA! —gritó 2. —En mi CASA DORmía mejor —susurró 3. —LO BObo que fui —dijo 4.

Lito Ecram

Se sabe que el cazador mató al lobo; se sospecha que hizo lo mismo con la mamá de Bambi y con la paloma de la paz, entre otros.

Lito Ecram

Sordo gorro rojo con ojos trotó bobo por boscoso lodo. Lobo oloroso voló como loco: ¡Lo como todo! ¡Oh, no! Stop. Oro por vos.

Lito Ecram

CAPERUCITA ROJA – A PERU CITA ROTA – ABEDUL RITA ROBA – ABUELITA LOBA.

Lito Ecram

CAsualmente PErdida. RUmbo CIerto. TAmbién RObaba JAzmines. LOquita BOnita. FEneció ROZnando.

Lito Ecram

¿La resucita boba, coopera Lita sola, cumparsita rosa, caparoncita rota, cupé rosita raja o copa rusita rusa? ¡Caperucita Roja!

Lito Ecram

Estudios científicos comprobaron que la abuela de Caperucita Roja no fue comida por un lobo. En realidad se convirtió en uno.

Lito Ecram

Cuando Caperucita se metió en la cama con el lobo, éste le cantó: “Duérmete niña, duérmete ya, que viene el lobo y te comerá”.

Lito Ecram

El lobo llegó a la casa de la abuela de Caperucita y no pudo entrar. Entonces dijo: “Soplaré y soplaré, y tu casa derribaré”.

Lito Ecram

El verdadero final cuenta que no llegaron a poner piedras en la panza del lobo porque éste despertó y los comió a los tres.

Lito Ecram

Cuando Caperucita Roja fue enviada por su madre a la casa de su abuela no se imaginó que todo sería “una joda para Lobomatch”.

Lito Ecram

Rubia tarada con cara de nena tonta va con vestido bobo y caperuza roja. Es tan estúpida que no se aviva que el lobo la engaña.

Lito Ecram

Dramático final en el bosque. “El Lobo” ganaba cómodo, pero “El Rifle” estuvo rápido y le dio la victoria al “Bicho Colorado”.

Lito Ecram

CAprichosa PErseguía RUiseñores, CIertamente TAlentosos, ROdeando JAgüeles. Y ELlos, LOs BOludos, FErmentando ROZagantes. FIN.

Lito Ecram

¡Linda capa roja la que lleva aquella niña! –dijo Superman mientras sobrevolaba el bosque– ¡Si hasta tiene caperuza!

Lito Ecram

¡Qué ojos tan grandes tenía el cazador cuando le abrió la panza al lobo y salieron corriendo los tres cerditos!

Lito Ecram

Caperucita Roja fue al bosque, pero con su padre El Caballero Rojo, su madre Viviana Canosa y su hermano El Chapulín Colorado.

Lito Ecram

¿Caperucita una nena tonta? ¿El lobo un travestido? ¿El cazador un justiciero? ¿La abuelita y Caperucita salen con vida? Hmm…

Lito Ecram

— ¡Pero abuelita, qué pelos tan largos tienes! —Es que hace rato que no me depilo, Caperucita.

Lito Ecram

—Pero abuelita, ¡qué ojos tan raros tienes! —Es que en uno tengo cataratas y el otro es de vidrio, Caperucita.

Lito Ecram

—Pero abuelita… ¡qué dientes tan grandes tienes! —Es que me los hicieron para la miércoles por la obra social, Caperucita.

Lito Ecram

Caperucita de rojo shocking, metiéndose desnuda en la cama y siendo “comida” por un machote: ¿Literatura infantil o erótica?

Lito Ecram

¿Cuál es el colmo de Caperucita Roja? Ir al cine con Nazareno Cruz a ver “Danza con lobos”.

Lito Ecram

En marzo del 2011 se estrenará “Red Riding Hood”. Dicen que está basada en uno de los microrrelatos de Cuentos y más…

Lito Ecram

1.0 “El cuento de la abuela” – 2.0 “El pequeño Chaperón rojo” – 3.0 “Caperucita Roja” – 4.0 “Caperucita Roja en 140 caracteres”

Lito Ecram

Evolución: Relato oral – “Le petit Chaperon rouge” (1697) – “Rotkäppchen” (1812) – “Caperucita Roja en 140 caracteres” (2010).

Lito Ecram

Metamorfosis: Relato oral tradicional – Charles Perrault (1697) – Ludwig Tieck (1800) – Hnos. Grimm (1812) – Lito Ecram (2010).

Lito Ecram

Traducciones: Le petit Chaperon rouge (1697) – Little Red Riding Hood (1729) – Rotkäppchen (1790) – Caperucita Roja (1830).

Lito Ecram

…y fue Lo últimO que dijo: ¡un Boludo bárbarO siento que Fui al quErer comeRme a las dOs, maldito caZador!

Lito Ecram

¿La moraleja no debería ser sobre qué clase de padres eran los de Caperucita que se la entregaron al lobo servida en bandeja?

Lito Ecram

Un día lobo,/pero no bobo,/come abuela/y roja nena./Luego cazador,/como un gran doctor,/las ha salvado./Fin colorado.

Lito Ecram

Cuando Caperucita Roja despertó, el Lobo Feroz todavía estaba allí.

Lito Ecram

La irremediable muerte ante el lobo o el increíble rescate del cazador. Perrault o Grimm. ¿Y vos, chabón… de qué lado estás?

Lito Ecram

El cazador le abrió la panza al lobo y encontró lo que suponía: los cadáveres despedazados de Caperucita Roja y su abuela.

Lito Ecram

Érase una vez una niña de pueblo, la más bonita que se haya podido ver nunca. Su madre la quería… (¡Uy, no me va a alcanzar!)

Lito Ecram

Érase una vez una pequeña y dulce coquetuela, a la que todo el mundo quería, con sólo… necesitaría unos 4.488 caracteres más.

Lito Ecram

Se dio cuenta de que no era su abuela, extrajo una pistola y la vació sobre el lobo. Ya no es tan fácil engañar a las niñitas.

Lito Ecram

Cuando despertó, Caperucita Roja y su abuelita todavía estaban allí, en su panza.

Lito Ecram

Cuando Caperucita Roja despertó, el lobo todavía estaba allí, con su cabeza en la almohada… observándola embelesado.

Caperucita Roja en 140 caracteres. Parte VI

Varios

Lito Ecram

Fue un pobre empate sin goles en el bosque platense. En aburrida tarde el “lobo” y el “bicho colorado” no se sacaron ventaja.

Lito Ecram

De local el lobo era bravo, feroz diría; en el bosque la de rojo perdió por goleada, o sea le llenaron la canasta de goles.

Lito Ecram

La tercera vez que la sacó de adentro de un lobo, el cazador le dijo: “¡Vos no te avivás más, Caperucita!”.

Lito Ecram

Caperucita recogía flores cuando el lobo se la comió. A su abuelita la recogió el cazador, la llevó a comer y le regaló flores.

Lito Ecram

-¡Ay mi amor, qué cosa tan grande tienes! -¡Para XXX mejor! (ruidos) -¡Shhh! Es Caperucita Roja que volvió de lo de tu mamá.

Lito Ecram

¿Sabías que en el cuento de Caperucita Roja hay erotismo, travestismo, zoofilia y pedofilia? ¿O yo tendré la mente podrida?

Lito Ecram

Nunca más volvió sola al bosque y su fobia a los lobos continúo toda su vida. Pero aprendió la lección: murió soltera y virgen.

Lito Ecram

Votá qué final de Caperucita Roja te gusta más, ingresando a triple doble V punto lanuevacaperucitaroja (todo junto) punto com.

Lito Ecram

Cuando el cazador vio al lobo, no lo dudó. Nunca imaginó que dentro podrían estar, y aún con vida, Caperucita Roja y su abuela.

Lito Ecram

En su agonía, el lobo dijo: -¡Qué mal me cayó la comida! Seguro que una estaba vencida y la otra verde. ¡Y yo encima daltónico!

Lito Ecram

Caperucita Roja la llamaban a ella, porque llevaba una caperucita roja. Lobo Feroz lo llamaban a él, porque era lobo y feroz…

Lito Ecram

-¡Abuelita, pero qué trabuco tan grande tienes! -¡Para comerte mejor!-, dijo el cazador abalanzándose sobre Caperucita Roja.

Lito Ecram

La cachorrita roja iba a encontrarse con la loba más vieja de la manada. Lástima que el feroz cazador terminó matando a ambas.

Lito Ecram

El lobo come a la abuela: la traga sin masticar. El lobo come a Caperucita: le dice que se meta en la cama con él y se la come.

Lito Ecram

CAPERUCITA ROJA CAPERUCITA ROJA CAPERUCITA ROJA CAPERUCITA ROJA CAPERUCITA ROJA CAPERUCITA ROJA CAPERUCITA ROJA y llegué a 140.

Lito Ecram

¿Sabías que CAPERUCITA ROJA entra 8 veces en un “tweet” y que 8 son los caracteres de CAPERUZA, ABUELITA, PERRAULT y LOS GRIMM?

Lito Ecram

-¿Lobo está? -preguntó el inocente cazador. -Me estoy poniendo los pantalones… -respondió el exhausto lobo con voz finita.

Lito Ecram

¡Aaah! ¡Alarma! Cazaba va a la casa, salta a la cama, ataca a la panza, las saca, las salva a ambas. ¡Ja, ja, ja!

Lito Ecram

¿La KP: rusita coja? ¿La KP “Lu” cita a Rojas? ¿La K peló ropita hoja? ¿La capelu si ‘tá rota? ¡La caperucita roja!

Lito Ecram

Cuando leo que le abrió el abdomen al lobo y sacó con vida a Caperucita y su abuela pienso que más que cazador era mago.

Lito Ecram

Hoy me he dado cuenta de que con el destinatario son 127 los caracteres que quedan para el texto. No sea cosa que me quede cort

Lito Ecram

Un lobo travesti le dice a una niña que se quite la caperuza y se meta con él en la cama. ¡Y pensar que terminó en un cuentito!

Lito Ecram

El lobo se volvió feroz, la abuelita confiada, Caperucita ingenua, el cazador salvador y la historia porno en cuento infantil.

Lito Ecram

Si querés que se salve Caperucita Roja enviá un SMS al 13013 con el texto BAILA ROJA. ¡Chau, chau, chau, chau, chauuu!

Lito Ecram

Llame ya al 0-610-CAPERUZA y obtenga la auténtica caperuza roja. Y si llama ya: recibe otra caperuza de regalo ¡LLAME YA!

Lito Ecram

Al llegar a la casa de su abuelita sólo halló una nota que decía: “Aguarda que estamos suavizando la historia. Jakob & Wilhelm”

Lito Ecram

-¡Abuelita, pero qué ojos, qué orejas, qué nariz y qué dientes tan grandes tienes! -¡Bueno, che! ¿Qué viniste para criticarme?

Lito Ecram

Caperucita Colorada se tomó un remis hasta el country de su abu. La notó re-cambiada a la diva; demasiadas cirugías estéticas.

Lito ecram

El lobo feroz no se animó a entrar a la casa de la abuelita, que tenía seguridad privada, puerta blindada, alarma satelital…

Lito Ecram

De niña no se dio cuenta de que el Lobo Feroz había ocupado el lugar de su abuelita. De grande la rubia se dedicó al modelaje.

Lito Ecram

Último momento: Cazador encuentra restos de una anciana y una niña con caperuza roja dentro del abdomen de un lobo. Ampliaremos.

Lito Ecram

¿El cuento sobre la niña Caperucita Roja, su abuelita, el Lobo Feroz y el cazador en sólo 140 caracteres con espacios? Imposibl

Lito Ecram

No es cuento. K. P. “Rusita Roja” era como se la conocía a Katiusha Pavlova, la espía soviética que escribió el “cuentito”.

Lito Ecram

Si querés que el Lobo Feroz se coma a la Caperucita Roja enviá un SMS al 13013 con el texto DANZA LOBO.

Lito Ecram

Mandá CAPERUCITA al 2020 y entérate de las más osadas fantasías de la ardiente adolescente, que se viste toda de rojo para vos.

Lito Ecram

Si querés conocer la verdadera historia de Caperucita Roja llamá ya al 0-610-PERRA (¡Ojo, que PERRA es por Charles Perrault!).

Lito Ecram

Si desea enviar sus sugerencias o comentarios sobre nuestra versión del cuento Caperucita Roja hágalo ahora al 0-800-888-GRIMM.

Caperucita Roja en 140 caracteres. Parte V

Varios

Kübler Ross

Te han visto con tres cerdos y flirteando con las cabritillas. ¡Lo único que me faltaba era encontrarte en la cama con la ropa de la abuela!

Kübler Ross

Apoltronada y sola recuerda como unos hermanos daltónicos y el tiempo hicieron de su abrigo verde pura moralina.

Labriola, Gastón

Si camino a la casa de tu abuela un lobo trata de engañarte Caperucita, clama por ayuda; un leñador vendrá en tu auxilio.

Leuzzi, Daniel

Caperucita recogió las flores y un oso saltó sobre ella:

– ¡Voy a comerte!

– ¿Cómo? Tú no eres el lobo.

– ¿Nadie te dijo que hubo un cambio?

Leuzzi, Daniel

SMS: Grimm, el toro llegó antes que yo. En el próximo cuento cambiale el color a la capa. Sigo con hambre. Saludos del lobo.

Leuzzi, Daniel

– ¡Abuelita! ¡Abuelita! ¡El tratamiento de depilación definitiva no te ha dado resultado!

¡Tienes que cambiar de esteticista!

Leuzzi, Daniel

Aviso: Se busca héroe para cuento. La asociación protectora del medio ambiente prohibió la tala de árboles. Los leñadores son historia.

Lito Ecram

– Pero Lobo Feroz ¡qué ojos tan grandes tienes! Es que acabo de ver a tu abuelita acostada… ¡con el cazador!

Lito Ecram

Caperucita Roja fue al bosque con su celu con GPS y gas paralizante. El lobo no se atrevió a acercarse; era feroz, no “dolobu”.

Lito Ecram

El cazador destripó al lobo y sacó con vida a Caperucita, a su abuela, al cerdito de la casa de paja y al de la casa de madera.

Lito Ecram

Una vez había una Caperucita Feroz que se encontró con un Lobo Rojo. Y colorado, colorín se ha terminado este cuento.

Lito Ecram

Caperucita Roja a casa de su abuela va por el bosque. Lobo come a abuela, engaña y come a Caperucita. Cazador abre a lobo, las salva.

Lito Ecram

K-perucita Roja va a K-sa D su abuela, don-D lobo q’ C comió a l’abuela C A-C pasar x ésta y C la come. K-zador las salva. Fin.

Lito Ecram

Cuando entró a la casa de la abuela notó que nunca había imaginado que la viejecita podría tener… ¡una escopeta de dos caños!

Lito Ecram

Caperucita Roja ir a casa de abuelita. Lobo Feroz comer abuelita y hacerse pasar por ella. Cazador matar lobo. Tarzán ver todo.

Lito Ecram

Fin. Se ha terminado este tocuen, colorado y colorín. Con un Feroz Lobo se encontró la Roja Caperucita que una vez había.

Lito Ecram

Al llegar encontró al lobo en la cama, acurrucado a los pies de Caperucita Roja y su abuela. Sin dudarlo los mató a los tres.

Lito Ecram

Despreocupada juntaba flores. Sabía que con el olor a rancio que empezaba a tener su abuela, el lobo no se atrevería a comerla.

Lito Ecram

Caperucita Roja agachada juntando flores, bue… Pero la abuelita encamada con el cazador, eso sí que me puso los ojos grandes.

Lito Ecram

Dicen que cuando el lobo invitó a Caperucita Roja a meterse con él en la cama, ella le dijo: – ¿Qué pretende usted de mí?

Lito Ecram

Caperucita Roja y la vieja,/adentro del lobo/que era feroz, no bobo./Luego vino el cazador/y fue su salvador,/dejando moraleja.

Lito Ecram

Justo cuando estaba por comerse a Caperucita Roja apareció el cazador. —¿Y éste quién es? —dijo el lobo— ¡Ayúdame Perraaault!!!

Lito Ecram

En el bosque encontró a dos cerditos que huían de un lobo que demolía casas. Menos mal que la de mi abuela es de piedra, pensó.

Lito Ecram

Cielo azul, verde bosque, violetas, Caperucita Roja. No todo color rosa. Queda blanca. Abuela amarilla, lengua azul. Día negro.

Lito Ecram

Abía 1 Vz 1 KPrucita roja q’ C enc/tró c/1 lobo feroz, q’ a eya y a su abu C comió. Y colorín colorado esT cuento C A Trminado.

Lito Ecram

El virus Lobo Feroz infectó la computadora de la abuela de Caperucita Roja y le envió un mail a ésta: “Te espero para comer”.

Lito Ecram

Caperucita Roja salió con su MP3. Un SMS a su abu anticipó su llegada (GPS OK). Le dejó el DVD y la dejó chatear tranquila.

Lito Ecram

Caperucita Roja ya no es una niña, su abuela falleció, el bosque fue talado y está prohibido cazar desde la extinción del lobo.

Lito Ecram

Cuando el lobo invitó a Caperucita Roja a meterse con él en la cama no fue para comerla, sino para contarle un cuentito… ¿No?

Lito Ecram

Llamado a la solidaridad: Se solicita paradero de nena tonta. Vestía una caperuza roja y fue vista por última vez en el bosque.

Lito Ecram

¡Chanfle! El examen de ADN dice que soy hermano de Caperucita. Lo sospeché desde un principio… ¡No contaban con mi astucia!

Lito Ecram

Hacía tiempo que no se sacaba la vieja caperuza roja ni para ir al baño, por eso todos la conocían como “Caperusucia Rota”.

Lito Ecram

De las entrañas del lobo renacía como el ave fénix, aunque llorando, con cara de espanto y su caperuza bañada en sangre.

Lito Ecram

Había nacido por parto normal, pero pudo comprobar lo que era nacer por cesárea cuando un cazador actuó de partero con un lobo.

Lito Ecram

Desde que habían salido juntas con vida de la panza del lobo, la consideraba más su hermana que su abuela. Así era Caperucita.

Lito Ecram

Lástima, ahora que Caperucita Roja es toda una mujer fatal y luce lencería roja, al lobo ya no se lo ve más que en el zoo.

Lito Ecram

Caperucita Roja, su abuela y el cazador no contaron el cuento: el hambriento lobo se los comió a los tres.

Caperucita Roja en 140 caracteres. Parte IV

Varios

García, Guillermo

Timidez: Sin decidirse, el lobo miraba a Caperucita, dolorido e inmóvil, alejarse por el bosque para siempre.

García, Guillermo

Perplejidad: Mientras el torpe lobo la desgarraba, Caperucita no podía dejar de pensar en si su madre también había pasado por eso.

García Salido, Alberto

Discromatopsia de cuento: Caperucita, muy lista ella, tiró su capa roja en cuanto descubrió que el viejo lobo era daltónico.

Garland, Inés

Dios mío, no aguanto más esta soledad- dijo la abuela de Caperucita. Dios tiene un particular sentido del humor.

Gasser, José

– Si Caperu “cita” al Lobo, ¿quién se deja comer? ¿Abuelita es la “Madama” de una Caperucha? Entonces, el Lobo no es un “comilón”.

GirardyR

“A cada Lobo le llega su sábado”.

GirardyR

Caperucita se acercó a la cama y vio que su abuela estaba muy cambiada. Se había hecho una cirugía barata con un médico pirata.

GirardyR
– Abuelita, abuelita, ¡qué dientes más grandes tienes! -¡Ay Caperucita es que me quedé sin seguro dental!

GirardyR

Caperucita prometió a su Abuelita no dar más Follows a las personas que se encontrara en el camino.

GirardyR

Caperucita Roja había aprendido la lección: No agregar a extraños en las “No revelar datos personales”

GirardyR

Su madre le pidió llevar unos pasteles a su abuela. Caperucita con astucia decidió enviarlos por correo para evitar al lobo.

GirardyR

Su madre le pidió llevar unos pasteles a su abuela. Caperucita con astucia decidió enviarlos por correo para seguir chateando.

GirardyR

“¿A dónde vas niña?”, le preguntó el lobo con su voz ronca. “A comprar una capa nueva de alta costura”, le dijo Caperucita Vanidosa.

Gomel, Walter

Primero lo de mi abuela. Después lo del lobo. Ahora este zarpado del cazador. ¿Quién dijo que el rojo era contra la mufa?

Gomel, Walter

Mentía, siempre mentía. Y por alguna extraña razón a mí me gustaban sus mentiras. Pero esta vez fue demasiado. Lo mandé matar.

Gomel, Walter

Cuando el Lobo me dijo “No sabés a la minita que me estoy comiendo”, nunca pensé que sería tan textual. (Amigo del Lobo)

González López, Patricia

A Caperucita se le enrojecía la ropa camino al bosque, no así la cara, cada vez que se le tiraba al lobo.

González López, Patricia

Antes que llegara la nieta roja, le puso el escote en los colmillos. Asqueado le gritó: “te confundiste, este lobo no come carne vieja”.

González López, Patricia

Salió de rojo como quería su madre, en el baño de once se cambió, la abuela le hizo la gamba y con el lobo fueron al Emergente a leer poesía.

Gutierrez Bolcatto, María Virginia

Astuta, Caperucita emprendió la Odisea hacia lo de su abuela. El lobo no la esperó diez años.

Gutierrez Bolcatto, María Virginia

¡Qué manos tan grandes tienes! – dijo Caperucita y colocó sobre ellas el testamento de la Abuelita y un par de alianzas doradas.

Gutierrez Bolcatto, María Virginia

La abuela la esclaviza, el lobo que la engaña, la madre la obliga. ¿Y si Cape los manda por el camino largo a todos?

Gutierrez Bolcatto, María Virginia

Caperucita decidió tomar el camino corto. Un piquete, una marcha y una muestra de teatro callejero. Nunca llegó.

Hidalgo Diez, Paloma

El tiempo no pasa por ti, las canas y arrugas te favorecen. Lástima, contestó Caperucita, tú sigues igual de mentiroso.

HyongSoo

Al revés: Una niña está loca por llegar a su casa después de ser parida por un lobo y descubrir que su abuelita es su hermana.

Irouléguy, María

Basado en la campaña publicitaria de Telefónica “¿Y Candela?”. Entra el cazador y al ver al lobo le pregunta: “¿Y la abuela? ¿Y Caperucita?”.

Jones, Carolina

“¿Quién será esa de rojo que golpea la puerta?”, dijo la abuelita después del Alzheimer.

Jones, Carolina

“¿Mamá, nunca se te ocurrió llamar al delivery de la Nonna? ¡Le hubieras ahorrado tanta tinta a la literatura!”

Jones, Carolina

“Me cansé de ser símbolo de virilidad por tantos años. Voy a liberar mis instintos: a partir de ahora, soy travestido.”

Jones, Carolina

Y finalmente llegó el día en que Caperucita… se comió al lobo.

Jones, Carolina

¿Y si hubiera sido en la playa? A Bikini roja la hubiera atracado… ¿un guardavidas?

Jones, Carolina

“¿Por qué a mí me ponen caperuza? ¿La Bella Durmiente tiene coronita?”

Jorge, Pablo
A ver, sosiéguese niña, que usted tampoco es tan perfectita.

Jorge, Pablo

Lobo disfrazado de abuelita: Desobediente y superficial, después de todo no será una gran pérdida.

Jorge, Pablo

¿Qué? ¿Te quejas de mi hocico y no de que tú madre te llame Caperucita y te exponga a un lobo feroz por no caminar ella misma?

Jorge, Pablo

¿Caperucita, por qué no vuelves a tu casa y le dices a tú madre que cuidarte del lobo es venir ella misma a traerme la canasta?

Jorge, Pablo

-¿Me preguntas por qué tengo la nariz tan grande? ¿Por qué no te fijas en tu vestimenta, claramente chavista?

jpvmnplus

El Lobo se armo un twitter como Caperucita2 y Caperucita pensó que se encontraría con su hermana gemela.

Caperucita Roja en 140 caracteres. Parte III

Varios

Díaz, Chus

“¡Yo no me comí a esa vieja!”, gritó Lobo tras los barrotes. “Soy vegetariano, ¿por qué no me creen? ¡Exijo un abogado!”.

De Armas, Elisa

¿Abuelita, dónde vas? A cuidar de mi nieta Caperucita, que está malita y no puede ir al cole, y a llevarle a su mamá comida para la semana.

De Armas, Elisa

Harta de su doble vida, Caperucita le dio un ultimátum: No aguanto más esta situación, lobo, o con los tres cerditos o conmigo.

De Armas, Elisa

– Ay, lobo, ya no me devorás como antes. – Son demasiados años repitiendo el mismo cuento, Caperucita.

De Armas, Elisa

Caperucitas engañadas por lobos explotadores y astutos hay muchas. Para la mayoría, los cazadores justicieros son sólo un sueño.

De Armas, Elisa

Triunfa la rebelión proletaria contra los Príncipes Azules encabezada por Caperucita Roja. Cenicienta condenada por alta traición.

De Armas, Elisa

Antes de contarles el cuento de Caperucita tenemos que darles una lección de Paleobiología. Para que comprendan los términos bosque y lobo.

De Armas, Elisa

Caperucita tuvo su primer orgasmo cuando, tras 20 años de matrimonio, pidió al cazador que se disfrazara con la piel del lobo.

De Armas, Elisa

Furiosa, Caperucita puso al lobo de patitas en la realidad. Eran ya demasiados años pegándosela con los tres cerditos.

De Armas, Elisa

Hoy día el lobo viaja en avión y paga en dólares con los que exóticas Caperucitas alimentan a las abuelas y al resto de su numerosa familia.

Defelice, Renata

No puede explicarse si se manchó de rojo al finalizar la historia, o si era roja desde antes del inicio. No sabemos si el lobo era la abuela.

Defelice, Renata

No visites a tu abuela seguido. Si lo haces, no le lleves nada dulce, te traerá problemas. El bosque y el lobo son metafóricos, el resto no.

Desmarás, Maximiliano

Cuento: Caperucita hija de puta, por tu llanto y tu crisis de novia tonta, ahogué mis penas y amanecí con un lobo travestido y tu abuela en pelotas.

Eleisegui, Patricio

El leñador ya no se movió. Lo había sorprendido desnudo, junto al lobo muerto, y acariciando lo que quedaba de la abuela.

Enterrio, Verónica

Una mina, fanática del rojo (no de Independiente eh, sino del color) mató a su abuela y mandó una coartada digna de escritor!

Enterrio, Verónica

Querido diario, mi vieja se cree que soy Caperucita y me manda a visitar a la abuela. ¡No quiero!

Enterrio, Verónica

– ¿Caperu qué? ¡Ah sí! La piba esa del bosque, la delirante. La de capa roja… la recuerdo… ¿así que en realidad terminó mal, che?

Esnaola Moraza, Jesús

Distracción: Iba tan pendiente de evitar al lobo feroz que no se dio cuenta de que, en el prado junto al bosque, un toro bravo la miraba de reojo.

Faragó, Francisco

La abuela está más peluda de lo usual y encima me mira raro. Debo estar alucinando. No debí comer esa manzana que me ofreció aquella bruja.

Fernández, Analía

“¡Es una clara muestra de la inseguridad de los bosques!”, grita una vecina de Caperucita frente a las cámaras de televisión.

Fernández, Matías

La nena, desengañada, preguntó si había más de él en los dientes o en el aullido. El lobo, que ya sólo veía rojo, se lo mostró.

Ferrin, Juan Carlos

Recién ahora se supo que fue un error de imprenta eso de que el lobo se comió a la abuela de Caperucita. No se la comió.

Figueroa, David

Maldijo a Perrault, todas casadas con príncipes. Ella sobrevive por los viejos, que le piden que se deje puesta la capucha.

Florito, Juan Manuel

Apagó el cigarrillo y contempló el cadáver de la abuela. “Vamos Lobo”, dijo. Escapar juntos era cuestión de paciencia y veneno.

Frugoni, Sergio

Cuando dio el primer corte, el leñador comprendió que el plan urdido por Caperucita para acabar con el terror en el bosque había funcionado.

Gallego, Julia

En 1978 conocí leñador hoy taxista, lobo como abuela, suegra. 1985 nació rey. Hoy con canasta, de rojo vendo alquilo prop. p/ $ 600 al mes.

Gallego, Isabel

Hogar dulce hogar. Tras un fugaz tour por la realidad, Caperucita decidió que prefería ser devorada por el lobo.

Galve, Fernando Vicente

Anticonceptivos: Vigila bien, no vuelques la cestita. Y ten mucho cuidado en el bosque, que cada vez que vas, me vuelves embarazada.

Galve, Fernando Vicente

Familia: Dale un beso de mi parte a la abuelita. E insiste en que no sea terca y perdone de una vez a papá, que no es civilizado vivir en el bosque.

García, Guillermo

La confesión: Eso fuiste, una intacta fruta roja entre el follaje. Y mi boca, Caperucita, te ansió desde el principio.

García, Guillermo

El interrogante del lobo: Me pregunto por qué, Caperucita, insististe en seguirme el juego hasta el final.

García, Guillermo

Despedida: Antes de morir te veo, Caperucita amada, renacer de mi vientre, igual y distinta.

García, Guillermo

Escepticismo: El primer mordisco te dolerá. El segundo te agradará. Al tercero ni lo sentirás. Luego, Caperucita, seré a lo sumo tu mascota.

García, Guillermo

Altruismo: Hambriento, sí, pero ante todo humanitario, el lobo se conformó con la cesta de Caperucita.

García, Guillermo

Especulador: El leñador dejó escapar al lobo. Luego se casó con la madre de Caperucita, única heredera de la opulenta abuelita.

García, Guillermo

El mejor señuelo: Oculto en la espesura, el cazador de lobos sigue los pasos de su pequeña hija, canasta en mano y toda vestida de rojo.

García, Guillermo

Fetichismo: Nostálgico, el viejo lobo mira sus caperuzas rojas languidecer, copiosas y espectrales, entre las ramas de los árboles.

García, Guillermo

Reconstitución: El guardabosque envolvió los restos del almuerzo del lobo en la capa roja y corrió hacia el castillo del Dr. Frankenstein.

Caperucita Roja en 140 caracteres. Parte II

Varios

Bevilaqua, Gabriel

En la versión porno de Caperucita Roja, la abuela está mucho más buena que la pendeja.

Bevilaqua, Gabriel

El casting de Caperucitas lo ganó una actriz porno: era la única de las postulantes que aún conservaba algo de inocencia en su mirada.

Bevilaqua, Gabriel

– Menos mal que la abuela de Caperucita no eras vos nanita.

– ¿Por qué Carlitos?

– Porque el abuelo no hubiera dejado que dañaran al lobo: quiere más a los animales que a la gente, y vos también sos gente.

Bevilaqua, Gabriel

– Abue, ¿el lobo de Caperucita es malo?

– Sí, Carlitos.

– ¿Y papá es malo?

– Para nada; pero ¿por qué me preguntás eso?

– Es que la oí a mamá decirle que este finde, él sería su Lobo Feroz.

Biedma, Salvador

Su abuela era un lobo. Su abuela era un lobo que se había comido a la abuela.

Broggi, Felisa

– Hace mucho calor – le dijo la madre a la niña – Andá por la sombra. Obediente, Caperucita fue a la escuela con la Sombra, su capa nueva. La aplazaron porque cambió la preposición.

Bruhl, Kalton

Cómo cambian los tiempos: antes caperucita roja andaba de clandestina en los bosques. Ahora es candidata a la presidencia de la Nación.

Bruhl, Kalton

“Mamá, mamá”, suplicaron los lobeznos, “vuélvenos a contar la historia de cómo la Caperucita Roja se llevó al abuelo.”

Borobio, Matias

Canasta tirada. – ¿Dónde estás hija? Abuela, ¿qué pasó? ¿Dónde está Caperucita? – Debajo de la cama. – ¿Qué haces ahí? ¿Hija? ¿Abuela? ¡ABUELAAAA!

Cabrera, Rubén Faustino
Diván: -¿Podrá curarme, doctor? Yo sólo quería comerla. ¡Y empezó a criticarme la nariz, las orejas, la boca! ¿Qué soy, doctor? ¿Un monstruo?

Cabrera, Rubén Faustino

Especie en extinción: -¡Te mataré, maldito! -¡Alto, leñador! Somos de Animal World. ¡Irás preso si matas al último ejemplar de lobo parlante!

Cabrera, Rubén Faustino

Tamaño -Decime, lobo… ¿tenés todo tan grande como las orejas, la nariz y la boca? ¿Sí? Correte, dale, haceme un lugarcito en la cama.

Cabrera, Rubén Faustino

Hedonista: -¿Te comiste a mi abuela y ahora pretendés comerme a mí? -Comerte, lo que se dice comerte, no. ¡Yo estaba hablando en sentido figurado!

Cabrera, Rubén Faustino

Carne: -¿Qué pretende de mí? -dijo Caperucita. -No sé si me explico, pero con tu abuela ya almorcé opíparamente-, contestó el lobo.

Castilla, Martín Daniel

Escapé rusita, lo voy… no, ¡nah! ¡Qué cuento!

Casademont, Claudio

Mamá me lo dijo y no hice caso. Todos los hombres son iguales debajo del disfraz de turno: demandantes como abuela postrada.

Castagnet, Martín Felipe

La mala fue que debajo de la caperuza el Lobo reconoció a su hija; la buena fue comprender que se había merendado a su suegra.

Chara, Alberto

Una historia real: Mientras la abuelita se fue a cobrar la jubilación, el lobo carestía se comió la canasta familiar de Caperucita Roja.

Chara, Alberto

Epitafio de la abuela de Caperucita Roja: “No me esperen para comer.”

Chino en el piano

Mirá al rededor…órganos, cesos, jugos gástricos…toma un baño y relájate. Estás en casa.

Chino en el piano

Creí ver a lo lejos a mi redentor. Fui hacia él. ¿Será acaso de la raza del engaño? ¿O será frío, estéril, e inocente como yo?

Chino en el piano

Vil engaño. Al ver tus ojos menguantes, mi corazón traicionado. Luego llegó la otra historia. La que no nos atrevimos a contar.

Chino en el piano

Indicando a la niña. Yendo a ver a la abuela. Engañada. Atacada por el lobo. El leñador murió. Aprendiendo la lección.

Chino en el piano

Haz caso o caerás en el engaño y la voraz persecución… con suerte terminarás tomando té y encontrándole un hombre a tu abuela.

Díaz, Ariel
Clasificado: Permuto caperuza roja por protector auditivo y diafragma. Los aullidos de los bebés me están volviendo loca.

Díaz, Chus

La puerta abierta. Oscuridad y silencio. Caperucita traga saliva: tiene un mal presentimiento…. Aun así, entra en la casa.

Díaz, Chus

Lobo feroz cambia cuento con niña impertinente, abuela enferma y casita en el bosque por telenovela de lujo y glamour.

Díaz, Chus

Caperucita miró a Lobo, decepcionada. Ojos grandes, nariz afilada y amplia sonrisa, había dicho él… Maldito chat sin foto.

Díaz, Chus

Te extrañará recibir mi carta, Caperucita. Soy un lobo preocupado. Desde que me mudé aquí, no dejo de vomitar abuelitas…

Díaz, Chus

Aquel visitante era algo siniestro pero a Abuelita no le importó. Estar enferma le aburría. “¿Juegas al póquer?”, le preguntó.

Díaz, Chus

Comer abuelas, disfrazarse, mentir, comer niñas, pelear con cazadores… Demasiadas emociones. Lobo pidió la baja por estrés.

Díaz, Chus

Llegó sólo 10 minutos tarde, pero Caperucita ya se había ido. El plan de Lobo había fracasado. Aquel día se quedó en ayunas.

Díaz, Chus

Harto de la rutina, Lobo quiso variar el cuento. Caperucita lo encontró tomando el té con Abuelita. Le había llevado flores.

Díaz, Chus

“Es él”, dijo Caperucita señalando al tercer sospechoso. Lobo palideció. Ogro, Bruja y Duende respiraron aliviados.

Díaz, Chus

“¡Yo no me comí a esa vieja!”, gritó Lobo tras los barrotes. “Soy vegetariano, ¿por qué no me creen? ¡Exijo un abogado!”.

Díaz, Chus

Caperucita conoció a un príncipe y cambió el bosque por la vida en un palacio. Lobo decidió buscarse otro menú: ¿qué tal cerdito?

Caperucita Roja en 140 caracteres. Parte I

varios

Abagianos, Fedra
El camino más largo puede llevarte a la boca del lobo. Pero te da más tiempo para ver y escuchar mejor, el trayecto a la salida.

Acosta, Nuno

El hacha partió en dos al lobo. Su sangre bañó a la niña de blanco que huía del bosque en el que acababa de morir su abuela.

Acosta, Nuno

¡Lalaraláaaa! toc, toc… Abue… ¿qué le ocurrió a tu casa? Juguemos al interrogatorio… Aahhh… AUUUUU!… chop, chop… ¡Abuelitaaaa!

Acosta, Nuno

Lobo, ¿por qué te pareces tanto a mi abuelita? ¿Te he contado que siempre la hemos querido matar con mi amante, el leñador?

Álamo González, Ricardo

Llegué a la fiesta de disfraces vestida de Caperucita. Los lobos aullaron de placer. Le ofrecí mi cuerpo menudo al de la boca más grande.

Álamo González, Ricardo

Bosque incendiado. Stop. Caperucita y lobo quemados. Stop. Abuela pirómana detenida. Stop. Aplazado cuento hasta celebración de juicio. Stop.

Álamo González, Ricardo

Fui al baile de disfraces vestida de Caperucita. Los jóvenes lobitos aullaron de placer. Al más atractivo le hice morder mi lindo cuerpo.

Álamo González, Ricardo

Soñé que no hallaba la casa de mi abuelita y me perdía en un bosque de nieblas. Cuando desperté, el hombre lobo olisqueaba mi entrepierna.

Álamo González, Ricardo

Murieron los lobos. Pasaron los años. Ardieron los bosques. Se extinguió la especie humana. Entonces Dios creó un paraíso lleno de Caperucitas.

Álamo González, Ricardo

Cuando apago la luz de mi cuarto, veo claramente los ojos inyectados de sangre del lobo que me defiende de mis pesadillas con Caperucita.

Álamo González, Ricardo

Soñé que una niña con capa roja y su abuelita enferma me comían. Desperté sobresaltado. Para calmarme, salí de la guarida y aullé un rato.

Álvarez Cordeiro, Dolores
“¡Qué dientes tan blancos tienes!”, exclamó Caperucita. “Será de cepillármelos todos los días”, dijo el lobo, antes de zamparse a Caperucita.

Álvarez, María Consuelo

La Caperucita dejó el rojo pasión, que la ponía en evidencia. A los quince años se vistió de azul, conquistó al príncipe y huyeron juntos.

Amoroso, Esmeralda

A través del tiempo, en las páginas de un libro o en la vida misma, Caperucita sabe que el lobo feroz, disfrazado de dulce abuelita, volverá.

Baby, Gabriela

Pic Nic: Caperucita se queda en el bosque: ¡flor de merienda para todos!

Baby, Gabriela

La gula: En el bosque se está mejor, piensa la niña. Saca el pan, la mermelada, el mate y ¡que la abuela se joda!

Baby, Gabriela

Harto: Abuelita ¡qué ojos tan grandes! Y vos caperucita, ¡cada día más miope!– dice el lobo, se saca el camisón y se va tras un portazo.

Baby, Gabriela

Llevá saquito nena: Le puse la capita, le puse la capucha, le puse la mermelada y el pan casero. ¡Uy! ¡Me olvidé de ponerle un DIU!

Baby, Gabriela

Bienvenido: ¡Pasá, Feroz, que te estoy esperando! No necesitás hacerte el lindo, ni el tierno. Te creo, te creo: metete en mi cama; comeme toda.

Baldessari, Adriana Sofía

En la soledad del geriátrico, la abuelita lamenta no haber sido comida por el Lobo.

Baldessari, Adriana Sofía

Por las noches en la taberna, el Leñador trata de olvidar con el alcohol su complicidad con el Lobo.

Baldessari, Adriana Sofía

La hermana menor de Caperucita nunca viste de rojo. Tiene prohibido llamar la atención.

Baldessari, Adriana Sofía

Los árboles piensan que el Leñador fue una leyenda. Nadie volvió a hacharlos desde el sangriento episodio del bosque.

Barberis, Diego

“Con tanta caperuza roja y progre, más que un lobo, en el cuento debiera haber un gorila.”

Barros, Renzo

– ¿Yo tocarla? ¡Uh!, qué asco, me podría romper mis hermosas uñas. ¡Jamás la atacaría!, soy vegetariano. ¡Al que quería comer era al leñador! ¡Caperucita es una discriminadora!