Minicuentos eróticos con un toque de humor. Parte V

Moreno Sanz, David
La princesa, picarona, señaló hacia la entrepierna en gesto claro de dónde debían besarla si querían despertarla.

Moreno Sanz, David
La estudiante de arquitectura se sorprendió al ver la columna jónica que escondía el profesor entre sus piernas.

Moreno Sanz, David
POSTURAS OCULTAS
El misionero perdió la fe cuando descubrió la geometría de las matemáticas concentrada en ese número 69.

Moreno Sanz, David
PINOCHO
En la cama, las damiselas a mentir le animan cuando descubren que no es la nariz lo que le crece cada vez.

Mercado, Leo
EFECTIVIDAD
Cuando le dije que quería llegar al fondo del asunto, automáticamente se sacó la ropa y abrió las piernas.

Fernández, Carolina
BELLA DURMIENTE
Cuando el décimo príncipe culminó su faena erótica sin éxito, la Reina confesó al Rey: “Viejo, para mí que ésta se está haciendo la dormida”

Fernández, Carolina
EFECTOS
La esposa de aquel actor de filmes de terror prefiere que su marido no tome Viagra; le produce un efecto sobrecogedor.

Fernández, Carolina
MANO
Ese artista tiene un arsenal de reglas y esténciles, pero para el dibujo erótico nada le resulta mejor que la mano alzada

Zárate, Omar Julio
ULISES CANSADO
Para cuando Ulises terminaba de buscar a Penélope debajo del tejido, se le habían pasado las ganas.

Zárate, Omar Julio
MINERO
El minero regresó temprano a su hogar. Al llegar, su mina estaba siendo horadada.

Zárate, Omar Julio
DESCARTE
-Vamos por el quinto- dijo ella y me descartó indecorosamente, junto a otros tres tipos.

Zárate, Omar Julio
GLOBOLOGÍA
Hastiado de las muñecas, el payaso aprovechando sus conocimientos en globología se dedicó a la zoofilia inflable.

Ficher, Henry
AMOR A DISTANCIA
El celular vibró una, dos, tres veces. “No pares, mi amor”, dijo la niña, mientras ponía el artefacto entre sus piernas.

Romagnoli, Juan
ATRACCIÓN
Cuando la azafata ingresa a la cabina, el comandante se pone en pelotas automático.

Romagnoli, Juan
DESEO
Tras hacer el amor salvajemente, toda la noche, me dijo: “¡Sos un genio!” Y me guardó de nuevo en la lámpara.

Romagnoli, Juan
EFECTO COLATERAL
Tu gusto tiene el tamaño busto para mi justo. Bueno, es que me dejaste un poco mareado.

Romagnoli, Juan
ACTO FOLLADO
¡No es lo que vos pensás! Estuvimos toda la noche sólo riéndonos a horcajadas.

Romagnoli, Juan
DOMINGOS
Arrancamos el día al galope. Por la tarde, montamos. En la noche, a seguir cabalgando. Jornadas hípicas, les decimos.

Ugalde, Héctor
TODAS LAS POSICIONES DEL KAMASUTRA
Compran el Kamasutra; deciden probar.
De frente, de lado, acostado.
Finalmente prefieren la tradicional: el libro vertical en el librero.

Ugalde, Héctor
HOY NO…
“Hoy no mi amor. No estoy de humor”.
El esposo, triste, se quita lentamente el traje de payaso…

Minicuentos eróticos con un toque de humor. Parte IV

Carranza, Eliseo
Si el leñador mató al lobo, fue guiado, más bien, por los celos: le estaba poniendo el cuerno con esa niña de la caperuza roja.

Carranza, Eliseo
No importa cómo se lo hace, ni qué posiciones practique con ella. Como alpinista, siempre logra la cumbre.

Carranza, Eliseo
—Te lo juro: soy un Príncipe Azul encantado —. La linda princesa lo llevó a su cama. Dos horas después, ella quedó encantada.

Carranza, Eliseo
Nunca lo hubiera imaginado: él, tan decente, ir al bosque, toparse con la bella dormida y, sin dominar sus impulsos, ¡besarla!

Carranza, Eliseo
—¡Ups! —le dijo el excitado Príncipe a la sorprendida Princesa recién despertada —¿Le puedo explicar por qué mi mano está ahí?

Carranza, Eliseo
Cuando era muñeco de madera, bastaba con mentir; siendo de carne, y ya muchos años después, ni con viagra logra lo que antes…

Carranza, Eliseo
En el laberinto Teseo y el Minotauro pelean cuerpo a cuerpo. Pronto reconocen sus íntimos gustos. Afuera Ariadna se impacienta.

Carranza, Eliseo
Hace lo que le gusta: llevar comida a la abuela, platicar con animalitos, fingir no reconocerlos cuando usan ropa de viejita…

Zárate, José Luis
Con qué cuidado se depilaba la sirenita para su príncipe que no entendía porque había tantas escamas por la recámara.

Zárate, José Luis
Nada mejor que tener una sirena en la seda mar de las sábanas.

Zárate, José Luis
Los náufragos en el mar de las sirenas gritan, desesperados, desde las aguas, para que no los rescatemos.

Zárate, José Luis
Penélope odia que, en sueños, Odiseo tarareé esas canciones tontas de las sirenas.

Zárate, José Luis
Después de una noche de pasión con la sirenita por alguna causa todos sus amantes parecen náufragos.

Zárate, José Luis
No le duraban nada las muñecas inflables a Drácula.

Zárate, José Luis
Pocos saben sobre la vida sexual del mar, el papel que tienen mareas y olas, las caricias a continentes y que es la espuma.

Zárate, José Luis
Para estremecerse el príncipe propuso sedas, lazos y artefactos. Feliz la sirenita añadió corales, ánguilas, un tiburón de 300 kgs.

Zárate, José Luis
SOBRE LA ORIGINALIDAD
Ese autor no hacía el amor porque alguien ya lo había hecho.

Zárate, Omar Julio
¿QUIÉN LA ENTIENDE?
En el taller literario la coordinadora dijo: -Hay que evitar los “lugares comunes”- pero, me dio un soberano cachetazo cuando quise hacerle el amor en el escritorio.

Hidalgo, Paloma
TAXISTA
Anduve derrapando entre sus curvas perfectas, creo que eso justifica que el marido me utilice de blanco de sus balas, aunque mi piel sea negra.

Hidalgo, Paloma
MADRILEÑA
Mirada felina y cuerpo inquietante, la gata sólo consume peces, cuanto más gordos mejor, cada noche en el Club de carretera dónde trabaja.

Hidalgo, Paloma
COMO CON LA CERVEZA
Le gustaban rubias pero cuando probó una negra todo cambió. Por si acaso, pronto probará un buen tinto.

Minicuentos eróticos con un toque de humor. Parte III

Maya, Estela
Quisieron hacer el amor apoyados en aquel roble viejo, pero se fueron por las ramas…

Maggio, Adriana Lis
Buscaba el punto g y cuando lo encontró, quiso la h y la i… En la jota ella lo editó y batieron records de venta. Tirada va, tirada viene.

Frini, Daniel
AMOR PLATÓNICO
Era militante del amor sin sexo. Hasta que debutó. Dicen que los más fanáticos son los conversos. Se confirma la regla.

Bollini, Ernesto Daniel
PLANIFICACIÓN
– Sos una bomba de sexo. Hagamos un trío- le sugerí al derramarme en ella.
– Sí- respondió, tocándose la entrepierna- Dentro de nueve meses.

Perinelli, Roberto
MI TÍA 1
Un cortocircuito dejó sin luz el dormitorio de mi tía. La auxilió un vecino, que por fortuna no sabía nada de electricidad.

Perinelli, Roberto
MI TÍA 2
Cuatro semanas atrás, un violador atacó a mi tía. Recién ayer el malhechor pudo entregarse a la policía.

Perinelli, Roberto
BAILARINA
La bailarina termina su número quitándose el sostén. Las tetas caen a la platea y aplastan al público de las primeras tres filas.

Perinelli, Roberto
GULA
Perica mostró sus senos al mudo, quien recuperó el habla y usó su voz para pedirle que se desnudara. Así hizo y el hombre quedó ciego.

Perinelli, Roberto
PRESAGIO
Haciendo el amor, ella gime citas de Lenin; él trozos del Mein Kampf. Para los vecinos esa relación carece de futuro.-

Resala, Graciela
SOLO
Como cada vez, la diminuta pastilla hizo lo suyo; pero esa noche ella faltó a la cita y él se quedó con la dureza interminable de su soledad.

Resala, Graciela
AMORES ALTOS
El hombre araña se sintió empequeñecido frente al solemne salto del tigre.

Resala, Graciela
LIMPITOS
Escuchó que él regresaba. No encontró otra excusa que disimular la huida del otro al grito de: ¡gracias Mr. Músculo!

Resala, Graciela
OFICIALISTA
Mientras la oposición no hacía más que quejarse por el aumento desmedido de la yerba, él no dejaba de subrayar cuanto tiempo libre tenían para el amor.

Cabrera, Rubén Faustino
LA TOMA DE LA BASTILLA
El Turco tomó la pastilla. Y en una hora, ella gritó, gozosa: “¡Vive la différence!”.

Cabrera, Rubén Faustino
SOLISTA
Te desnudé con la mirada, me encerré en el baño y te hice el amor hasta que mamá gritó: “¡Nene, queremos entrar!”.

Cabrera, Rubén Faustino
EL PRÍNCIPE AZUL
La princesa sabía que él había tomado la pastilla. Y le cantó dulcemente, esperanzada: “Tu amor es azul como el mar azul…”.

Cabrera, Rubén Faustino
COMPLEMENTO
“Tengo espacio para esos quince centímetros que te sobran”, dijo ella. Y él, gustoso, complementó.

Mancilla, Eduardo
PROFESOR DE ORTOGRAFÍA
Prefiero el sexo oral al escrito.

Mancilla, Eduardo
MUJER IMPOSIBLE
En su cuerpo gasto todos mis besos esta noche, presintiendo que voy a despertarme en cualquier momento.

Mancilla, Eduardo
ALZHEIMER
Grabé en mis manos, cada curva, cada intersticio, cada profundidad de su cuerpo, aunque sabía que al otro día perderían la memoria.

Minicuentos eróticos con un toque de humor. Parte II

Fernández, Carolina
ARTE
El talento de esa mujer para el sexo oral saltaba a la vista.

Fernández, Carolina
JUEGO
Viéndolo lerdo para el arranque, Eva se animó: “Juguemos a la maestra. Alumno Adán, ¡saque una hoja!”

Fernández, Carolina
DESPACITO QUE DUELE
La única que no se quejó fue Cenicienta, y el príncipe supo que había encontrado la mujer de su vida.

Mercado, Leo
SENTENCIA
Salir de vos es deshacer el amor.

Gotthelf, Eduardo
MIL Y UNA NOCHES
Aladino frotó y frotó hasta que apareció la bella genio –Dame placer –ordenó. Ella, con un mohín, le dijo –Sigue frotando.

Saura, Rubén
Ella se agachó insinuante y me mordió suavemente la puntita… dijo el enano agarrándose la nariz.

Malatesta, Silvia
LELENGUAGUAS
Aficionado al sexo oral, elegía invariablemente tartamudas, duplicaban su placer.

Malatesta, Silvia
EL PESCADOR
Desde el inicio de su relación extramatrimonial con la sirena, por una cuestión de códigos no le miente a su mujer. Jura, sin faltar a la verdad, que jamás se acostó con otra.

Malatesta, Silvia
IMPOTENCIA
Decidido a escribir su mejor relato erótico, comenzó apasionadamente con los preliminares. Su ansiedad le jugó en contra, no lo pudo acabar.

Malatesta, Silvia
ATRACCIÓN FATAL
Como a los Capuletos y Montescos, este amor me llevará a la tumba, susurró el asmático, a su voluptuosa muñeca inflable.

Neri, Carlos Alfredo
SEXO SALVAJE
Era tan naif que su idea del sexo salvaje era el Rey León y la Sirenita teniendo sexo sobre una frazada con el retrato de Walt Disney.

Neri, Carlos Alfredo
A pesar de lo propiciatorio de su estado no debe haber nada más aburrido que hacer “cucharita” con “la bella durmiente”.

Farias, Diego Hernán
MODALES
Buenos días. Por favor. Sería tan amable. Con permiso. Muchas gracias. Perdón.

Munyau, Roberto Osvaldo
DIÁLOGO ENTRE MUJERES MADURAS
– ¡Chicas…, Chicas¡ ¿Ustedes saben cuándo un hombre maduro tiene plata?
– No, ¿cuándo?
– ¡Cuando ni te mira!

Defferrari, Olga Alicia
AVÍCOLA
Tras la discusión su mujer lo mandó a la c… de la lora. Como irónica revancha esa noche él hizo el amor con la periquilla.

Defferrari, Olga Alicia
DOCENCIA
Obsesionada por los celos, la esposa del profesor le prohibió enseñar las razones trigonométricas seno y coseno.

Defferrari, Olga Alicia
TURISMO
Su novio le pidió conocer el monte de Venus, ella respondió decididamente que no le agradaban los viajes.

Defferrari, Olga Alicia
DEVOTA
En la primera cita, cuando el joven sugirió la posición del misionero, ella consintió y se hincó a rezar.

Defferrari, Olga Alicia
ADÁN Y EVA
Primero compartieron la fruta de ella y luego la de él. Los expulsaron del Paraíso.

Villanueva, Cristina
LA LÁMPARA DE LOS DESEOS
Ella frotó lo que creía que era la lámpara. El genio se desplegó a su lado y le dijo que por los deseos no se preocupara, iban a realizarse muchos más que tres.

Minicuentos eróticos con un toque de humor. Parte I

Munyau, Roberto Osvaldo
EL ABUELO QUERENDÓN
-¿Así que Ud. practica el sexo anal, abuelo?
-No doctor, anual… dije: ¡anual!

Munyau, Roberto Osvaldo
EL SEXO DESPUÉS DE LOS 70
POR EL SEXÓLOGO JAPONÉS
YANO KO ITO
Esteeeeeeeeeeee…mmmmmmmmmmmmmmm… y bue…

Munyau, Roberto Osvaldo
MARÍA Y JOSÉ
-¡María!… ¡¿Qué estás haciendo con esa paloma en la cama?!
-¡José! ¡Te juro que no es lo que vos estás pensando!

Pateiro Costa, Julia Mirtha
CENSURADO
“Nunca me había ocurrido”, se excusó el príncipe ante Cenicienta, mientras abandonaban la intimidad del cortinado del salón.

Pateiro Costa, Julia Mirtha
TAMAÑO
Cenicienta desea un gran amor y repite “bíbidi bíbidi bu” como le dijo el hada madrina. Pero el del príncipe sigue siendo estándar.

Pateiro Costa, Julia Mirtha
PÉNDULO
Que la energía potencial es nula en el punto de elevación mínima lo entiende. Pero no cómo alcanza ese estado sin rozamiento.

Puga, Fernando Andrés
SIRENA
Cuando mis labios rozaron su pubis, el olor se hizo insoportable.

Puga, Fernando Andrés
FUERTE MIRAR
Te clavé la mirada con el martillo de mi deseo. Ahí colgada, me resulta más fácil desnudarte. Tú te desangras y ni te enteras.

Puga, Fernando Andrés
ARQUERÍA
Aunque no abre la boca, Serena mete la pata. Dardo no dará en el blanco si ella no tensa la cuerda. Tendrán que afinar la puntería.

Puga, Fernando Andrés
Rrr rrr…
¡Y no arrancás! Por más que meneo la llave, no emitís más que leves ronroneos. ¿No me digas que ya llegamos a los 10000 kms?

Cabrera, Rubén Faustino
BAILE CON RELACIONES
Entre un “¡Adentro!” y un “¡Se va la segunda!”, el gaucho y la china la pasaron muy bien.

Cabrera, Rubén Faustino
TODA UNA VIDA ESTARÍA CONTIGO
¿Recuerdas la primera vez? ¡Pensar que el acabóse fue el principio de nuestra maravillosa convivencia!

Cabrera, Rubén Faustino
PARADOJA
¡Quién diría que fue ´”una pequeña muerte” lo que nos terminó uniendo para siempre!

Cabrera, Rubén Faustino
LA LUZ DE SUS OJOS
“¡Prenda!”, dijo el gaucho. “¿Qué, mi amor?”, dijo ella. “¡Prenda una vela, por favor! ¡Si sabe que me gusta con luz!”.

Cabrera, Rubén Faustino
EL PRECIO DEL AMOR
“Me gustó. ¿Y a vos?”, dijo él. “Joya”, dijo ella. Y él colocó sobre la almohada la pulsera de oro que le había comprado.

Lew, Sara
LA “L” DE LITERATURA
Se enamoró de aquel escritor bajito por el tamaño de sus ideas.

Lew, Sara
ATRACCIÓN FATAL
Todos le decían: “Cuídate de ella, es una planta carnívora”, pero él no supo resistirse a esos labios siempre abiertos.

Lew, Sara
OTRA NOCHE CON CASIMIRO
Me lavo los dientes, me pongo el pijama, me cuelgo la ropa, preparo la cama…

Lew, Sara
IMPOTENCIA
Es lo que él sintió al ver lo que a “ella” le sobraba.

Lew, Sara
ARDIENTE ENCUENTRO
El soldadito de plomo y la bailarina se fundieron en un eterno abrazo.

Minicuentos eróticos con un toque de humor…

En el momento en que se nos ocurrió organizar este concurso, brotaron naturalmente preguntas malísimas:

¿El tamaño de los textos importa?
¿Podremos armar un Kamasutra de tiempos modernos?
¿A los textos los vamos a llamar textículos?
¿Serían textos de elucubración precoz?
¿Qué diré al Santo Padre, que vive en Roma?

Por suerte no nos duró mucho y empezamos a hacernos preguntas un poco más serias:

¿A quién convocamos como jurado?
¿Será necesario aclarar que no publicaremos textos medio pornográficos ni ofensivos para terceros?
¿Es una idea que puede pegar fuerte en las redes sociales?
¿Conseguiremos que el diario Tiempo Argentino nos publique los mejores?
¿Lograremos que Capital Intelectual y Colihue nos den libros para los ganadores?
¿Habrá un solo premio o más…?

Algunas de las preguntas que nos hacíamos están respondidas en las bases a las que se llegará previo paso por un par de ejemplos de lo que entendemos como “minicuentos eróticos con un toque de humor”.

ERA CLAVADO
Lo del fakir con la muñeca inflable no funcionó.

AZULES
Ella quería que no le fallara su príncipe; él quería que no le fallara su pastilla.

LÁSTIMA
Se encontraron, se encandilaron, se encantaron, se encamotaron, pero nunca se encastraron.

Bases:

– Podrán participar personas de cualquier sexo y nacionalidad, mayores de 18 años.
– Los textos deberán ser escritos en español y tener un máximo de 140 caracteres, incluyendo los espacios y, en el caso de Twitter, la mención a @Cuentosymas.
– Se podrá enviar un número ilimitado de textos, inéditos o ya publicados en otros medios gráficos o digitales.
– Los textos podrán enviarse:
1) A través de una cuenta de Twitter: con mención a @Cuentosymas y mensaje privado aclarando nombre, apellido, edad, e-mail, y lugar de residencia del participante.
2) A través de una cuenta de Facebook: escribiendo en el muro de www.facebook.com/cuentosymas y enviando mensaje privado aclarando nombre, apellido, edad, e-mail, y lugar de residencia del participante.
3) A través de una cuenta de e-mail: a la dirección contacto@cuentosymas.com.ar, con el asunto “Cuentos eróticos”, y aclarando nombre, apellido, edad, e-mail, y lugar de residencia del participante.
– Se recibirán textos hasta el 15 de agosto inclusive. Cualquier material enviado fuera de esa fecha no será tenido en cuenta.
– Los cuentos cuya presentación no se ajuste a las pautas establecidas en las bases, quedarán automáticamente eliminados.
– El jurado estará integrado por la periodista Ingrid Beck, directora de Barcelona y Rudy, guionista y humorista de Página 12, quienes evaluarán la originalidad y la calidad literaria de los cuentos.
– El jurado seleccionará 10 (diez ganadores). Su fallo será inapelable.
– Los premios serán libros de las editoriales Colihue y Capital Intelerctual.
– Los resultados del concurso serán comunicados personalmente a los autores premiados y publicados en el sitio web antes de septiembre.
– Cuentosymas se reserva los derechos de comunicación pública y reproducción de los textos participantes, citando el nombre y apellido (o seudónimo) del autor de cada obra.
– El hecho de participar implica la plena aceptación de las presentes bases.