Negociemos Negro

Baldessari, Adriana

Querido Negro: El año pasado para recordarte, en la Plaza de las Colectividades, aquí en Rosario, organizaron una muestra con mi nombre, Mendieta, claro.
La idea, ¡qué lo parió!, fue trasladarme a mí, ahora me llaman el “ícono” de tu obra, a la tridimensión.
Tus amigos con los que tomabas café en El Cairo, Crist, Rep, Liniers y otros, hicieron diez nuevos Mendietas y los llevaron a recorrer el país (como una muestra), dicen.
Te lo cuento para que desde el Cielo no te confundas a esos Mendietas conmigo. Yo sigo siendo “ese cristiano aperrado por un inoportuno eclipse de luna”, al que pariste en el ´72.
Negociemos Negro y llevame con vos, a ver si todavía este 19 de julio, por los cuatro años, me arrancan del papel y me encierran en un E-Book.

La muerte del Negro Fontanarrosa

Rodriguez Masci, Dardo Justino

El Mendieta llora… y cabizbajo, reflexiona sobre su destino de cristiano engualichado.
El Inodoro está tan triste que se niega a pelear con los loros.
La Eulogia siente tanta pena que no quiere comer.
Y hasta Boogie el Aceitoso derrama una lágrima por su ojo derecho y siente el corazón estrujado.
Es que el Negro Fontanarrosa, su genial padre, ha muerto.
Dicen que lo vieron entrar al Cielo con la camiseta de Rosario Central, y que detrás de él, un malón de indios lo despedía con gritos, agitar de lanzas y corcoveo de sus cabalgaduras, mientras una bandada de verdes loros, aleteaba y chillaba con energía, revoloteando por sobre la indiada.

Inodoro Pereyra

Moday, Mauricio

– ¡Qué me cuenta don Inodoro!
– Acá estamos Mendieta, dolorido… porque me apretan las botas del potro.
– No será que me aprietan las botas… de potro, don Inodoro.
– No, estimado amigo, en un partido del tenista de Tandil, tiró las zapatillas al público y las cacé al vuelo, como cigüeña boleada.
– ¿Y qué tiene que ver don Inodoro?
– Que me quedan chicas, Mendieta.

Puta, ¿qué es esto del Congreso de la Lengua? ¿Habrá que sacársela a los eruditos de España o mordérsela?

Savoia, Liliana

Dicen, los que conocieron al Negro, que el exabrupto que hizo reír al público en Rosario, en 2004, fueron inocentemente promulgadas cuando le presentaron al presidente del Congreso, Víctor García de la Concha. Mendieta le dijo:
– Con ese apellido qué se va a asustar de lo que digas vos, un humilde servidor
Y lo dijo así llanamente como era él de llano e inteligente…:
– “Creo que es fundamental en el idioma castellano la palabra “mierda”, irremplazable. El secreto de la contextura física está en la r, anoten las docentes, porque es mucho más débil como la dicen los cubanos: mieLda, que suena a chino.
El presidente de la Concha esbozó una sonrisa bastante forzada.
El público aplaudió.

Homenaje a Fontanarrosa

Ponce, Myrian

Tejía en el 150. El bullicio la distrajo. Levantó la vista y lo vio. Perro. A secas. Perro de la calle como mucho. No tiene raza. No se parece a ninguno. Al igual que todos, viajaba en el colectivo.
¿Y ese perro? ¿Es de alguien? ¿A dónde está? Está bajo el asiento. ¡Pobrecito, debe estar perdido! ¡Mira que cariñoso que es!
Dejó su tejido. Lo miró. Extendió su mano. Sintió su hocico. Frío. Húmedo. Agradecido. Él se dejó acariciar. La cabeza. La trompa. Las orejas. Se sentó a su lado. A ella le gustó. Contacto. Encuentro. Bienvenida.
Av. Santa Fe y Paraná. Cielo celeste. Sol radiante. Brisa fresca. Abril.
Me tengo que bajar, negro… ¿te venís conmigo?
Cola alegre.
Chofer, paciencia por favor, nos cuesta bajar…

Visita fuera de horario

Parrilla, Ernesto Antonio

Su voz, áspera como el asfalto, cortó el aire en dos. Más que una orden, aquello era una sentencia. Un relámpago en la tormenta, un puñal atravesando la carne. El cuidador se asustó, retrocedió aterrado. Había olvidado ya la negativa de segundos antes, al decirle “no puede pasar” a ese extraño. Trastabillando corrió hacia la puerta y le permitió el paso. Vio la ancha espalda avanzar por el camino, rodeado de lápidas y cruces. Aquel monstruo de sobretodo se alejaba al fin. Con un solo grito le había hecho cagar el calzoncillo y mearse hasta los pies. Y sin embargo, más que aquel exhorto, le extrañó el ramo de flores en la mano y que al pasar a su lado, le viera una lágrima caer. ¿Qué era lo que había aullado? Ah, sí: ¡Dejame ver al Negro, la puta que te parió!

Homenaje perruno

Panno, Juan José

Mendieta fue quien armó el encuentro con una convocatoria abierta, amplia, pluralista. Llamó a los que le caen más simpáticos, empezando por Manuela, la perra de tres patas del Pepe Mujica, y Ayudante de Santa, la mascota de Bart Simpson, pero sin dejar afuera a nadie, ni siquiera a Jazmín, Scooby Doo y el perro del hortelano. Los juntó a todos: Tribilín, la buena de Lassie, Rin tin tin, los 101 dálmatas, los caniches de Perón, Beethoven, Laika, Snoopy, el perro andaluz de Buñuel, los que le ladraban al Quijote… hasta el mitológico can Cerbère se sumó. A la voz de aura de Mendieta todos afinaron la gola. Salió un impresionante, estrepitoso, conmovedor ladrido de perros a la luna para que escuchara desde arriba el Negro Fontanarrosa, cuatro años después de su viaje…

Concurso: Homenaje al Negro Fontanarrosa

Ilustración de Juanno
Ilustración de Juanno

Con el objeto de homenajear a Roberto Fontanarrosa en el cuarto aniversario de su fallecimiento, Cuentosymas lanzó un nuevo concurso de textos breves. Consiste en escribir un microrrelato de hasta 800 caracteres/letras que tenga como protagonista a uno de los famosos personajes creados por el “Negro” (Inodoro Pereyra, Mendieta, Eulogia, Boogie, etc.). Ediciones de la Flor obsequiará libros de Fontanarrosa a los autores premiados.

Cuentosymas celebra así también el relanzamiento de la página web y el generoso auspicio otorgado por el Ministerio de Educación de la Nación. Este mes el sitio estrena nuevo diseño, contenidos y funcionalidades. Los usuarios no sólo encontrarán minicuentos, biografías, entrevistas, textos teóricos, concursos, juegos, videos y audios, sino que también podrán participar con sus comentarios, compartir los textos en las redes sociales y suscribirse a las nuevas entradas.

BASES DEL CONCURSO

Requisitos
– Podrán participar personas de cualquier sexo, edad y nacionalidad.
– Cada autor podrá enviar un número ilimitado de relatos.
– Los cuentos podrán ser inéditos o publicados previamente en otros medios gráficos o digitales.

Recepción
– Las obras deberán enviarse por correo electrónico a contacto@cuentosymas.com.ar como texto adjunto en el mensaje y con el asunto “Concurso Fontanarrosa”.
– Cada microrrelato deberá incluir los siguientes datos del autor: nombre, apellido, edad, lugar de residencia y dirección de e-mail.
– Los cuentos cuya presentación no se ajuste a las pautas establecidas en las bases, quedarán automáticamente eliminados del certamen.

Plazos
– Se recibirán textos hasta el 15 de agosto inclusive. Cualquier material enviado fuera de ese término no será tenido en cuenta.
– Todos los microrrelatos enviados serán publicados por orden de recepción en el sitio www.cuentosymas.com.ar

Jurado
– El jurado estará compuesto por el periodista Carlos Ferreira, el escritor Juan Romagnoli y el director de Ediciones de la Flor, Daniel Divinsky.
– El mismo designará a un ganador y entregará dos menciones especiales. El concurso no podrá ser declarado desierto.
– Se evaluará la originalidad y la calidad literaria de los cuentos. El fallo del jurado será inapelable.

Premios
– Ediciones de la Flor entregará tres libros de Fontanarrosa al ganador y uno a cada uno de los escritores que reciban una mención especial.
– Los resultados del concurso serán comunicados personalmente a los autores premiados y publicados en el sitio web a partir del 1 de septiembre.
– Cuentosymas se reserva los derechos de comunicación pública y reproducción de los textos participantes, siempre que no sea con ánimo de lucro, y citando el nombre y apellido del autor de cada obra.
– El hecho de participar implica la plena aceptación de las presentes bases.

Para más información:
contacto@cuentosymas.com.ar
www.facebook.com/cuentosymas
www.twitter.com/cuentosymas