Cuento con A

Etcheberry, Sebastián

Así, animarse a aullar al anochecer acarrea aterrantes angustias adentro.

Amor con A

Estevez, Vale

Angustiado, aturdido, así amaneció Anastasio, algunos años atrás. Aquel antiguo amor artificial aplastó anímicamente al adorable antropólogo.

Abandonadas aparecían aquellas ansias al amor. Altamente acobardado, abrumado acataba actividades agendadas.

Afuera apreciábanse abundantes árboles, azahares adornando aldeas, aunque adentro afianzábase aquella aterradora amargura.

Anahí amaba actuar, arreglarse, aprender. Adolescente, alegre, ágil, animada adoraba acostarse arrimada al arroyo artificial.

Azaroso amor, alcanzó atrevidas alturas, aplacó aquella angustia atrayendo a aquel antropólogo al ameno amparo de aquella adolescente aprendiz.

Aquella aurora alentaba al aventurado amor, amor ambiental, Almas ansiosas, amor asignado, Almas alegres…

Cuento con A

Roggero, Fabián

Américo aún alienado arriba a Andalucía. Atento, ansioso, almorzará, andará, aguardará, aunque Alicia acusó ayer ante altas autoridades al asesino.

Aberrante

Voogd, Martín

Ana Abascal, alienada, asesinó amigos. Arriba, acribilló a Andrés Anchorena. Abajo, arriesgada, acuchilló a Adela Acosta. Arrumbada, angustiada, Ana Abascal apareció acorralada. Adujo anomia. Argumentó amor ausente. Acabó absuelta.

Amantes

Centra, Néstor

Alguna acción arriesgada al amanecer albergará apasionados amantes. Aletearán aves avisando a Amparo, aquella actriz amada, atrasando algunas amarguras. Aunque anuncien alocadas aventuras, aguardará al arlequín, aplaudirá a aquellos artistas, apreciará a ambos. ¿Avistará ansiosa al amado? ¿Allá, ahí, acá, adónde? Antonio aparece…. alcanza a alzarla. Alienta, asume anteriores altercados. Amuran abrazos ausentes. Ante almas abiertas aclaman amor.

Anastasia

Avogadro, Marisa

Anastasia andaba apurada. Algo arisca, angustiada. Amaneciendo, anhelaba adormilarse. ¡Ay!. Álgida anochecida. Al atardecer, acalmada al acariciarlo. Asunto adverso acabado. Amor aletargado absuelto.

Alucinando

Lanfranco, Elsa Beatriz

Ayer, amanecían asombradas amapolas.

Ayer, alborotaban arrulladoras alondras.

¡Ay! ¡Amontonando ausencias, asesinaste al amor…!

Amor

Ferrari, Matías

Agraciada, áurea, angelical.

Así, al alba almendrada, atrapas atención.

Cuento con A

Fabbri, Alejandro

Alberto admitió amenazas ante algunos amigos. Analizaron aisladas advertencias, avisaron a aquellos aliados, argumentando asuntos anteriores a ahora.

Anotaron apoyos, aunque anoticiaron a Antonio, a Alba, arrastrando a Alex a aniquilar adversarios. Asistiremos a algo apocalíptico.