Dolor

Rodríguez Ríos, Manuela

Dos de diciembre, decepcionada deseo despojarme del dolor después decirme dentista dulcemente, Dios desastre debemos dar diagnóstico duradero dentífrico durante dieciocho días.

Delirante

Lanfranco, Elsa Beatriz

Detrás/ densas dunas dejó decidido/ descubrió dichoso duendes diminutos/ destellos dorados/ dóciles delfines/ diáfanas deidades/…disipó dislates/ destejió distancias/ después/ displicente… desapareció/

Dragones drogadependientes

Vazzano, Daniel Darío

– Dale, dale –dijo Daniel Darío- debes decidir, debes despejar dudas.
Doctor de damas, despachante de droga, dibujante de dinosaurios.
– Dos días de doctor, dos días de despachante, dos días de dibujante de dinosaurios, domingo descanso.
– ¿Descanso? Dolorosamente debo decirte de doscientos domingos descansarás dos. ¡Dos de doscientos!!!! Día domingo domesticarás dragones.
– ¿Dragones domesticados?
– Domesticarás dos dragones dándoles distinto destino, después diez dragones, después doscientos dragones, dos mil, doscientos mil. Demostrarás destreza domesticadora.
– ¡Difícil!!
– ¿Difícil? Depende, debes darles dosificados doscientos decilitros de droga durante diez domingos. Después duplicar dosis. Después decuplicar. Desarrollarás dragones drogadependientes.
– ¡Diablos!! Digno de drogones dueños de destinos.
– Digamos…. Dealer.

Sin título

Amador, Diana

Dos diminutos dedales de damiana, doce de datura, diez de durazno. Duerme deliciosamente desmemoriada desdiciendo días de desastre, dudosamente despertarás después. Dádiva de dioses; dolencia, deleite; disparate y despilfarro, doncellez despedida.

D Story

Chávez González, Distena

Descubrió delicias, daños; descubrió diversión, deterioros. Desperfectos, desastres… Después de doce días de dolor, Dulce decidió doblegarse, decidió dejarlo dormir, decidió desvanecerse.

Decesos

Di Loreto, Matías

Disco duro de Drácula desdentado.
Diremos directamente: Dionisio disparó doce dardos desde donde, denodadamente, deliberó dirección, dólares.
Domingo, día de Dios. Dintel despejado; dedos disciplinados, displicentes.
Dos difuntos, diarios discretos, democracia duradera.

Destino

Baldessari, Adriana

Durmió durante dos décadas. Despertó diferente, desconocida, deslumbrada.
Dedicados doctores, desorientados, decidieron decirle delicadamente: “Dulces doce damita”, dándole el desteñido dinosaurio deseado.

Duplicados

Carola F.

Después de depilarse, ducharse, decorarse divinamente, dejó donde dormía Daniel dos despedidas, discretamente dobladas. “Deséame doblemente”, decían.

Día de duelo

Cabrera, Rubén Faustino

Dejé decenas de demostraciones dactilares desparramadas durante, después del desastre: Desdémona degollada, desangrándose. Después deambulé desorientado. Descubriéronme. Decidieron detenerme. Decliné defenderme. Dispararon. Dieron diez disparos debajo de dentadura. ¿Destino? ¿Designio divino? ¿Derrotero del delito? Descabezado, decapitado. Degollado, Desdémona.

Sin título

Amador, Diana

Despierta dulce doncella, diurnas dianas de domingo denuncian danzas de dioses displicentes. Diestra daga doliente desvela delicias, domina, doblega. Desagravio de desamor; Demencia, delito y desenlace. Duerme descalza, deslindada de días desidiosos desnudos de deseo. Descansa durmiente desalmada.