La mosca que quería ser mariposa

Bertha Carou

Estaba cansada de su entidad de mosca; siempre en las osamentas, en los basurales y rechazada por todos. Se hizo el firme propósito de convertirse en mariposa. Buscó las alas transparentes en los pétalos de las flores y luego de una ardua tarea, se las colocó con paciencia infinita. Se miró en el estanque, combinó los colores, y cuando decidió que estaba lista para salir a mostrarse y que la admiraran, un niño la descubrió y con un red para cazar, la capturó; los profesores lo felicitaron en la exposición de biología del colegio adonde asistía como alumno.

Complicidades

Bertha Carou

En la noche, el silencio se agazapa. La luna se asoma para burlarse de él en complicidad con los perros.

La verdad de la Mentira

Bertha Carou

La última vez que se me ocurrió enfrentar a la Verdad y la Mentira fue en un sueño; conversaban sobre la actualidad del país. La Mentira le decía a la Verdad que un político de renombre la había contratado; la Verdad no le creyó argumentando que un político no necesitaba contratarla. “Te juego que es verdad”- le dijo la Mentira- pero como este pensamiento es incompatible con su esencia, nadie se enteró del diálogo.