Duplicados

Carola F.

Después de depilarse, ducharse, decorarse divinamente, dejó donde dormía Daniel dos despedidas, discretamente dobladas. “Deséame doblemente”, decían.

Sin título

Carola F.

“Dos dedos” dijeron dos doctores después de debatir. Doblado, Daniel desesperaba de dolor, disimulándolo dignamente. Dos dedos destrozados, doloridos. Diagnóstico: Desgarro Digital.

Sin título

Carola F.

No importó mucho que el cerebro ajustara sus defensas discursivas, preparándolas para repeler un ataque complejo desde diferentes flancos; un simple silencio cargado y sorpresivo atravesó como un grito la frontera del miedo y sopló directo sobre las alas de su alma.