Sin título

Cristina Villanueva

Videla murió en el baño de su celda de preso común.

No me puse contenta con la muerte de Videla, ese despreciable, siniestro hombre gris, nunca sería capaz de dar una alegría.

Sin título

Cristina Villanueva

Hay algunas personas que les molesta cuando se habla de sus flaquezas, a mi (en el caso de que me encuentren alguna) me encanta.

Todo me sale mal

Cristina Villanueva

Miró el río por última vez, se iba a tirar con piedras en los bolsillos, sin vuelta atrás.
Quién podía imaginar que su plan perfecto iba a ser desactivado por ese hombre fuerte que la tomó casi en el aire.
Cuando él le preguntó por qué, mientras cenaban en ese lugar maravilloso, ahora, frente el mar, gracias al viaje en el avión privado de él, ella le explicó: No ves que nunca logro mis objetivos, que todo me sale mal.

Tengo el corazón hecho pedazos

Villanueva, Cristina

Él le dijo que sus palabras le habían roto el corazón. Ella reafirmó su deseo de dejarlo, no le gustaban los mentirosos, tampoco los exagerados. Claro que cuando barrió y entre las miguitas encontró, los pedacitos rojos, se dio cuenta que era sincero. Era tarde para casi todo, salvo para llamar a Emergencias.

Fiesta de disfraces

Villanueva, Cristina

Del vestido negro que abrazaba su cuerpo de mujer y lo realzaba, surgían unas enormes alas blancas. El contraste enloqueció a Superman. Volaron, cuando volvieron a la tierra ella se sacó las alas y él el traje con el sinuoso, centrado, poder de la ese. Tuvieron miedo a la desilusión del otro y se alejaron.
Sin embargo sobre la alfombra los pedacitos de cielo brillaban.

Minicuentos eróticos con un toque de humor. Parte II

Fernández, Carolina
ARTE
El talento de esa mujer para el sexo oral saltaba a la vista.

Fernández, Carolina
JUEGO
Viéndolo lerdo para el arranque, Eva se animó: “Juguemos a la maestra. Alumno Adán, ¡saque una hoja!”

Fernández, Carolina
DESPACITO QUE DUELE
La única que no se quejó fue Cenicienta, y el príncipe supo que había encontrado la mujer de su vida.

Mercado, Leo
SENTENCIA
Salir de vos es deshacer el amor.

Gotthelf, Eduardo
MIL Y UNA NOCHES
Aladino frotó y frotó hasta que apareció la bella genio –Dame placer –ordenó. Ella, con un mohín, le dijo –Sigue frotando.

Saura, Rubén
Ella se agachó insinuante y me mordió suavemente la puntita… dijo el enano agarrándose la nariz.

Malatesta, Silvia
LELENGUAGUAS
Aficionado al sexo oral, elegía invariablemente tartamudas, duplicaban su placer.

Malatesta, Silvia
EL PESCADOR
Desde el inicio de su relación extramatrimonial con la sirena, por una cuestión de códigos no le miente a su mujer. Jura, sin faltar a la verdad, que jamás se acostó con otra.

Malatesta, Silvia
IMPOTENCIA
Decidido a escribir su mejor relato erótico, comenzó apasionadamente con los preliminares. Su ansiedad le jugó en contra, no lo pudo acabar.

Malatesta, Silvia
ATRACCIÓN FATAL
Como a los Capuletos y Montescos, este amor me llevará a la tumba, susurró el asmático, a su voluptuosa muñeca inflable.

Neri, Carlos Alfredo
SEXO SALVAJE
Era tan naif que su idea del sexo salvaje era el Rey León y la Sirenita teniendo sexo sobre una frazada con el retrato de Walt Disney.

Neri, Carlos Alfredo
A pesar de lo propiciatorio de su estado no debe haber nada más aburrido que hacer “cucharita” con “la bella durmiente”.

Farias, Diego Hernán
MODALES
Buenos días. Por favor. Sería tan amable. Con permiso. Muchas gracias. Perdón.

Munyau, Roberto Osvaldo
DIÁLOGO ENTRE MUJERES MADURAS
– ¡Chicas…, Chicas¡ ¿Ustedes saben cuándo un hombre maduro tiene plata?
– No, ¿cuándo?
– ¡Cuando ni te mira!

Defferrari, Olga Alicia
AVÍCOLA
Tras la discusión su mujer lo mandó a la c… de la lora. Como irónica revancha esa noche él hizo el amor con la periquilla.

Defferrari, Olga Alicia
DOCENCIA
Obsesionada por los celos, la esposa del profesor le prohibió enseñar las razones trigonométricas seno y coseno.

Defferrari, Olga Alicia
TURISMO
Su novio le pidió conocer el monte de Venus, ella respondió decididamente que no le agradaban los viajes.

Defferrari, Olga Alicia
DEVOTA
En la primera cita, cuando el joven sugirió la posición del misionero, ella consintió y se hincó a rezar.

Defferrari, Olga Alicia
ADÁN Y EVA
Primero compartieron la fruta de ella y luego la de él. Los expulsaron del Paraíso.

Villanueva, Cristina
LA LÁMPARA DE LOS DESEOS
Ella frotó lo que creía que era la lámpara. El genio se desplegó a su lado y le dijo que por los deseos no se preocupara, iban a realizarse muchos más que tres.

La fuerza de lo irreal

Villanueva, Cristina

Tenés pajaritos en la cabeza, le decían.
Algunas veces los pájaros bajaban hasta su pecho y aunque no eran visibles, le dejaban una suavidad de plumas en el alma.

Sin título

Villanueva, Cristina

Ella había escuchado tantas historias de él sobre sus ex que ya no sabía si actuaba espontáneamente a si en realidad estaba representando un papel que la dejara bien frente a la que la sucedería.

Sin título

Villanueva, Cristina

Siempre me dijeron que el monoteísmo significaba un progreso para la humanidad, me resultó muy difícil entenderlo.
Pienso (como un pequeño consuelo) que si hubieran existido muchos dioses, alguno hubiera posado su divina mirada sobre la Esma.