Dragones drogadependientes

Vazzano, Daniel Darío

– Dale, dale –dijo Daniel Darío- debes decidir, debes despejar dudas.
Doctor de damas, despachante de droga, dibujante de dinosaurios.
– Dos días de doctor, dos días de despachante, dos días de dibujante de dinosaurios, domingo descanso.
– ¿Descanso? Dolorosamente debo decirte de doscientos domingos descansarás dos. ¡Dos de doscientos!!!! Día domingo domesticarás dragones.
– ¿Dragones domesticados?
– Domesticarás dos dragones dándoles distinto destino, después diez dragones, después doscientos dragones, dos mil, doscientos mil. Demostrarás destreza domesticadora.
– ¡Difícil!!
– ¿Difícil? Depende, debes darles dosificados doscientos decilitros de droga durante diez domingos. Después duplicar dosis. Después decuplicar. Desarrollarás dragones drogadependientes.
– ¡Diablos!! Digno de drogones dueños de destinos.
– Digamos…. Dealer.

Doloroso descubrimiento

Vazzano, Daniel Darío

Después de dos días Daniel Darío dibujo dos diagramas distintos donde demostraba diversas distorsiones definitivamente desastrosas. Dudaba de difundirlas, dudaba donde diablos debería dar datos difíciles, datos dramáticos.
Don Domingo displicentemente dijo:
— Daniel Darío, dos datos de doscientas damajuanas dan dudosa dispersión. Debes disponer destapadores, doscientas damajuanas debidamente descorchadas darán datos disimiles.
Debes dibujar diagramas de datos de doscientas damajuanas, donde difundirás datos del decoroso decrecer, del deplorable destino del delicioso daiquiri.
–Deme dos daiquiri, dijo Dionisio, desembolsando dos dólares, debo dar debidamente datos de distorsión dólar/daiquiri.
Dijo Damián:
–Dos daiquiris difícilmente darán datos demostrativos.
–Duele decirlo, dijo Dionisio, después de diez días de demostraciones dubitativas.
–Dejemos de difundir datos datos dudosos dijo Daniel Darío.!!!!!!!!!
Drink!!!!!!

¿Qué anda haciendo Mendieta?

Vazzano, Daniel Darío

– ¿Qué lee Mendieta?
– Estoy estudeando la genealogía e los nombres y apeyidos.
– ¿Sabe e dónde desciede Inodoro?
– No, pero sé pa dónde desciende y mejor no lo digo, y le cuento el drama del Negro Fontanarrosa.
– ¿Por qué drama?
– Porque yebaba una cruz en su apeyido.
– No sabía que la mamá se apellidaba Cruz.
– No Don Inodoro, la cruz la yevaba porque su apèyido en italiano quiere decir fuente roja.
– ¿Y de ahí?
– Que le decían el Negro, rojo y negro son los colores de Ñuls, y todos sabemos que él era Canaya.
– ¿Y cómo debería haberse yamado pa Uste?
– Y yo digo que tendría que haberse yamado Fontana Canaglia.
– ¡Qué lo parió, sabe que tiene razón! ¿Cree que Tata Dios lo habrá yevao con él?
– Deseguro que si, se lo yevo pa que lo entretenga, ya estaba medio aburrido e escuchar los Cuentos del Viejo Varela que le cuenta Wimpi.