Seducción

Lanfranco, Elsa Beatriz

Le clavó los ojos tan profundamente, que su amante, fascinado; se desangró sin remedio.

Adolescencia peligrosa

Lanfranco, Elsa Beatriz

– Señora, queda usted advertida; no voy a tolerar que su hijo ingrese a la escuela con esa traza.
– Señor director; es buen alumno y tiene excelentes notas, en cuanto a su aspecto, no veo nada reprochable.
– Me refiero al pelo largo y la corbata suelta. Además, sé que lee libros inconvenientes, y anda por ahí con su guitarra y sus canciones de protesta. ¡Orden! – señora – ¡Disciplina! ¡Empiezan con estas transgresiones, y terminan siendo delincuentes subversivos!

Derrumbe

Lanfranco, Elsa Beatriz

Sosteniendo la mirada resistió desafiante… Lo aplastaron sus argumentos falaces al desplomarse.

In memoriam

Lanfranco, Elsa Beatriz

Blanco pañuelo/ alumbrando justicia/ despejando olvidos/
Lucha y memoria/ embanderan tu nombre musical y fragante/
Azucena Villaflor/ por siempre… MADRE

Atracción

Lanfranco, Elsa Beatriz

Encandilada, se acercó a la deslumbrante luminaria; sino fatal de mariposa nocturna.

Es lo que hay

Lanfranco, Elsa Beatriz

Juntando coraje le confesó:
– ¡Te quiero! ¡Te amo más que tu marido!
Ella exclamó decepcionada:
– ¿¡Tan poquito!?

Delirante

Lanfranco, Elsa Beatriz

Detrás/ densas dunas dejó decidido/ descubrió dichoso duendes diminutos/ destellos dorados/ dóciles delfines/ diáfanas deidades/…disipó dislates/ destejió distancias/ después/ displicente… desapareció/

Fracaso

Lanfranco, Elsa Beatriz

Ni sumergiéndose en un mar de gente, logró ahogar su soledad.

Monstruos autóctonos

Lanfranco, Elsa Beatriz

El tenebroso personaje de aspecto tragicómico, declara con desparpajo: “Si decía lo que iba a hacer, no me votaban”.
En otra secuencia, un pelado de ojos glaucos, escucha los desesperados reclamos de la jubilada; que lo increpa con angustia… su mirada de acero se humedece.
– ¡No llore, señor ministro! – dice conmovida la pobre anciana.
…Es verdad aunque usted no lo crea.