Epitafios enviados por los lectores

Piacentini, Mariano

– Epitafio de un cómico:
“Aquí yace un hombre… muerto!!! ¿qué esperaban?”

– De uno con culpa política:
“Si, yo lo voté”

Antonelli, Rodolfo

– En la tumba de un viajante de comercio:
“Vuelvo en una semana”

Cruz, Jorge Pablo

– En la lápida de un no vidente:
“La verdad es que no la vi venir”

Tonitosanta

– En la lápida de un vago:
“Descanso en paz”

– En la lápida de un trabajador:
“Descansa en paz”

– En la lápida de Humphrey Bogart:
“Déjame descansar ya Sam”

Iguina, Margarita

– En la lápida de Franz Kafka:
“Si me visitan, favor dejar el insecticida fuera del cementerio”

– En la lápida de Julio Verne:
“No olviden traer el periscopio”

– En la lápida de Jorge Luis Borges:
“Regreso cuando encuentre el camino que se bifurca”

– En la lápida Gabriel García Márquez:
“Acompáñame para darle fin a tantos años de soledad”

– En la lápida de Maria Antonieta:
“No hagan ruido, por favor. El dolor de cabeza es eterno”

– En la lápida del Rey Sol, Luis XIV:
“No muevan la lápida si no quieren sufrir de una insolación”

Rivero López, Héctor Luis

– Epitafio de un poeta:
“Aquí dejaron tirado el abrigo de un poeta. Ya no siente frío”

– “¿Qué buscas aquí hermano? Estoy a tu lado”

Azucar, Flor

– Este epitafio haría poner en mi lápida… (ojalá falte muuuuuucho…):
Recuérdenme en las flores,
en el canto de los pájaros
y en las mañanas de sol…
Los amo…

– Este epitafio lo escribí para un personaje imaginario, que se muere de amor en una tarde de otoño… muy triste…:
Descansaré aquí si vienes,
si me faltas, iré a buscarte…
porque no puedo estar sin ti…
Te amo…

Tonitosanta

– Bajo esta lápida de madera descansa Fructuoso Condón (marmolista).

– Bajo esta lápida descansaba (hasta ayer) el escapista Harry Houdini.

Schifrin, Bernardo

– Epitafio al monte autóctono:
Te desangraron de las especies más valiosas
hasta hacerte desaparecer con el desmonte
¡Ojalá resucitaras!

– Epitafio para colocar en el Riachuelo:
Fuiste agua cantarina, víctima de la ambición desmedida.
Tu cadáver es el símbolo maloliente del desinterés
por la Naturaleza y la vida humana.

Avilés, Alfredo

Aquí yace un maquinista ferroviario,
junto a una vía muerta y a un tren abandonado
Nefastos personajes los dejaron así en la década del noventa
Vilmente esquilmaron al pueblo y a la Patria.
Solo espero una voz que me diga
¡Levántate y anda!
Y miles de pueblos y ciudades, como el Ave Fénix,
resurgirán de sus cenizas

Rivero López, Héctor Luis

– En la lápida de Gustavo Adolfo Bécquer:
“¡Dios mío, qué solos se quedan los muertos!”

Stringhetti, Rodolfo

– En la lápida de San Pedro: “Golpee antes de entrar”

– En la lápida de George W. Bush: “Descanso en guerra”

– En la lápida de Dios: “Abierto las 24 horas”

De la Vega, Silvia

Horacio Quiroga

Me ayudó a tomar la decisión:
una necesidad…
mitigar tanto dolor.

Conté en mis cuentos, mi vida…
Fue un alivio.
Y estoy como quise… en reposo, en el hoyo.

Mi mano y mi alma quedarán en la quietud al terminar de escribir.
Horacio quedará en pie por su obra.

Comienzo a ver la muerte desde otro lado.
Ya descanso.

Mastroberti, María Esther

– Epitafio de Julio Cortazar:
“Favor de no pisar el césped. No es rayuela. Es mi tumba”.

Cabrera, Rubén Faustino

– En la tumba de Michael Jackson:
“No sé si he sido lo suficientemente claro”

– En la tumba de un borrachín:
“¡Quién pudiera estar como Borges, enterrado en Ginebra!”

– En la tumba de un vago (colocado por la suegra):
“Aquí sigue descansando mi yerno”

– Un epitafio pergeñado por el poeta norteamericano Robert Frost (1874-1963):
Si un epitafio mi vida resumiera,
un bien breve para mí fecundo.
Que mi tumba de mí diga, quisiera,
”De amantes fue su pleito con el mundo”.

Mancilla, Eduardo

– Debajo de ésta eterna loza, yace una gran fortuna:
Remedios Clotilde Fortuna – 1889-1956
Ilusionista en vida. QEPD.

– Epitafio en la lápida de una suegra:
Debajo de ésta pesada losa yace mi suegra quién, evidentemente, no tuvo fuerzas para empujarla.

– En la lápida de un político:
Orine en otro lado.

– En la lápida de un marino:
Aquí subyace un subordinado suboficial de un submarino.

– Varios:
Aquí yacen los miserables gusanos que devoraron mis restos.
Aquí yace el futuro.
Aquí, yacía un fantasma.
Aquí yace un optimista quién, antes de morir, creyó en su nueva vida.
Aquí yace la crisis del capitalismo quién resucita cíclicamente.

Arrese, Ramiro

– “Querido Amigo, ¿cómo se te ocurre que puedo estar en este lugar? Búscame en cada cosa que hagas con alegría…”

Sanguino, Ricardo

– “Aquí yace alguien que tenía muchas ganas de seguir viviendo. Por favor, cierren con candado”.

– “Aquí descansa el cuidador de este cementerio. Por favor, no molestar entre las 14 y las 17”.

– Medía 2,33 metros:

Lápida 1:
Epifanio Pérez – Primera Parte

Lápida 2:
Epifanio Pérez – Segunda Parte

Volpato, Liliana

– Epitafio del verdulero:
“Aunque se escupa mi tumba, no veo crecer los rabanitos”.

Álvarez Cordeiro, Dolores

– Epitafio de Albert Einstein:
“Aquí yace el insigne y prestigioso científico, al que debemos la famosa formula matemátoca de E=mc2”

– Epitafio de Antonio Machado:
“Al caminante que nunca se da la vuelta y va abriendo caminos”.

– Epitafio a una madre querida:
“A la creadora que ahora yace bajo la tierra y que me inspirará desde el otro lado”.

Terreno, Fernando

– “Ya sé, aquí yace y hace mucho, justo él, que no hizo nada”.

– Epitafio para la tumba de Juan Díaz de Solís:
“Aquí nació la cocina rioplatense”.

– Epitafio para la tumba de Guillermo Tell:
“Tu espíritu pionero nos abrió el camino. Gracias. Gerardo Sofovich”.

Zubrzycki, Bárbara

– Epitafio en la tumba de Roberto Lavagna:
“Esta tumba está mojada. Es de Roberto Lavagna”.

Luis Profe

– El epitafio que aún no es:
“Algunos llaman a la adolescencia la edad del pavo, sin saber que pavos son los que crecen olvidando; gracias a Dios aquí no descansan los recuerdos de mi juventud”.

González de Tapia, Nélida Magdalena

– En mi lápida:
“Aquí descanso yo, solamente recibo rosas blancas y claveles violetas. Por favor laven y cambien el agua de los floreros. No me gusta el olor a podrido”.

Arnet, Elena

– “Golpee por detrás que me está tapando el sol”. Diógenes de Sinope

Agustina

– Epitafio de Graciela Alfano:
…”mentira, tu vida siempre ha sido una mentira”…

Maidana, Miriam

– “Para mí nada de curas o militares, que siempre me ha gustado morir sin intermediarios”.

Ecram, Lito

– “Si te he visto no me acuerdo, si me vieras no me reconocerías”.

– “Tumba vigilada desde su interior. No intente su profanación”.

– “Si no te conocía cuando estaba vivo, alejate ya mismo de este muerto”.

– “Javier Cucufate. 01/01/1900 – 31/12/1999. Murió en la víspera”.

– “Y sí, no somos nada…”.

– “Los estoy esperando. ¿Qué esperan para venir?”.

Rodriguez Masci, Dardo Justino

– “Pidió una sepultura lejos de cementerios, porque la eterna compañía de tantos muertos lo deprimiría. Cumplimos”. Sus amigos del alma. (Inscripción sobre la lápida de una solitaria tumba en una agreste colina).

Spacech, Gabriel

“Aquí yace Pérez Salvador,
chofer y de los buenos,
que pisó el acelerador
en vez de pisar el freno”

Scalici, Enza

– “Aquí descanso ¡¡por fin!! libre de la presencia de mi marido. Hijos míos, si no quieren que se forme un alboroto sin precedentes en este cementerio, cuando él muera, ¡ni se le ocurra acostarlo de nuevo a mí lado!”.

Nut

– Epitafio de un ex-incrédulo:
“Mira tu por donde, al final lo de morirse no resultó una leyenda urbana”.

Calderón Inca, Ricardo

– Epitafio al Extranjero:
“Aquí yace Mersault, junto a su madre que aún lo desconoce”.

Savoia, Liliana

– Epitafio de un escritor:
“Estoy en trance orgánico, lo anterior sólo fue verosimilitud”.

Gardella, Martín

– El cuento de otro mundo:
“Algunos dicen que es imposible que los muertos puedan escribir un cuento. Yo no creo que sea así. He leído cosas extraordinarias que estoy seguro han sido escritas post mortem. Se los digo yo, que soy un hábil y reconocido escritor (al menos eso es lo que dice mi epitafio)”.

Moday, Mauricio

– “Aquí yace mi ex esposa, todavía me parece imposible”.

Neira, Fernando

– “La realidad se puede tapar o se puede hacer tapa, pero hay algunas que no se pueden quitar”. Epitafio de Ernestina Herrera de Noble.

– “No derramen lagrimas sobre mi tumba, derramen tinto”. Epitafio de Horacio Guaraní.

– “Yo que usted no estaría aquí”. Epitafio de Eduardo Duhalde.

Carlos Parisi

– “Yago, ergo existí”.

– “Siempre honré mis deudas. Hasta esta tumba está a mi nombre”.

– “Si para poder morir se debe vivir primero, confieso que he vivido. Cuenta saldada”.

– “Por ser la primera vez que muero, no estuve tan mal, ¿no?”.

Del Valle Nieva, Elina

– “La hice corta, pero a full”. Epitafio de James Dean.

– “Cómo te explico que esto no estaba en mis planes”. Mi epitafio.

– “Me quedaron un par de cositas por hacer…”. Epitafio de Matusalén.

– “¿Quién fué el vivo que apagó la luz?”. Epitafio de Alva Edison.

Chara, Alberto

– “A mi… ¡no me hablen…!”. Epitafio de Beethoven.

Maneiro, Juan Manuel

– “Caminante, si Rácing ha salido campeón y pasas por esta tumba, por favor golpea dos veces en la lápida, gracias”.

– ”Yace tapado por esta losa José Ricardo Maidan. Bien haya que así sea. Nunca en la vida hizo cosa que no sea una macana”.

Lyall, Gustavo

– “Aquí yace Felix Luna. La Historia lo juzgará”.

Mazía, Ana Silvia

– Epitafio de un charlatán:
“Señoras, señores, y por qué no niños. Doctores, licenciados, padres, madres, miembros de la Asociación Cooperadora: heme aquí -abajo- para… ¡Eh, eh, esperen, no se vayan…!”

Maturana, Julio

– Mi epitafio:
“Comienzo mi muerte con la experiencia de la vida”

Arduino, Manuel

– Epitafio anticipado:
“Hice lo mejor que pude, pero no pude hacerlo mejor porque ustedes no dejaban de aplaudir mientras yo intentaba explicarles que lo de la nave espacial era una metáfora sobre el despegue de la Argentina”. Carlos Menem.

De la Rúa, Pablo

– Epitafio del desaparecido:
“Aquí nunca vino nadie”.

Chara, Alberto

– “Jamás me importó el dicho: ¡No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy!” Matusalén.

Schifrin, Bernardo

– A las especies desaparecidas:
Con las que convivimos desde los albores de la humanidad, exterminadas por un desmedido afán de lucro y dividendos.

Andreñuk, Damián

– “Compartimos tu nada con tus dedos de niebla”. Kurt Cobain.

Epitafios célebres

– “Abrid esta tumba: al fondo se ve el mar”. Epitafio de Vicente Huidobro.

– “Aquí yace alguien cuyo nombre fue escrito con agua”. Epitafio de John Keats.

– “Aquí yace Molière, el rey de los actores. En estos momentos hace de muerto y de verdad que lo hace bien”. Epitafio de Molière.

– “Aquí yace un valiente, un temible adversario y un hombre de honor. Descanse en paz”. Epitafio de Manfred von Richthofen, llamado el “Barón Rojo”.

– “Buen amigo, por Jesús, abstente de cavar el polvo aquí encerrado. Bendito el hombre que respete estas piedras, y maldito el que remueva mis huesos”. Epitafio de William Shakespeare (En su época era común retirar los cuerpos de sus tumbas y quemarlos para poder reutilizar el espacio).

– “Libre por fin. Libre por fin. Gracias Dios Todopoderoso. Soy libre por fin”. Epitafio de Martin Luther King.

– “Feo, fuerte y formal”. Epitafio de John Wayne.

– “Llame fuerte, como para despertar a un muerto”. Epitafio de Jean Eustache (lo dejó enganchado en la puerta de la habitación del hotel en la que se pegó un tiro).

– “Lo hizo a la manera difícil”. Epitafio de Bette Davis.

– “Volveré y seré millones”. Epitafio de Tupak Katari, líder aimara (lo dijo al ser descuartizado).

– “Evita, eterna en el alma de tu pueblo”. Epitafio de Eva Perón.

– “El cielo estrellado sobre mí, la ley moral en mí”. Epitafio de Immanuel Kant, filósofo alemán (describe su idea de que existen dos especies de realidad; una externa al hombre, llamada mundo sensible, y otra asentada en su interior, llamada mundo inteligible).

– “Lo he intentado”. Epitafio de Willy Brandt, canciller alemán.

– “Fiel a su propio espíritu”. Epitafio de Jim Morrison.

– “El amor nos separará”. Epitafio de Ian Curtis.

– “Mantua me engendró; los calabreses me llevaron; hoy me tiene Parténope (Nápoles). Canté a los pastos, a los campos, a los caudillos”. Epitafio de Virgilio.

– “No envidiéis la paz de los muertos”. Epitafio de Nostradamus.

– “Perdone que no me levante señora”. Epitafio de Groucho Marx.

– “Es más digno que los hombres aprendan a morir que a matar”. Epitafio de Séneca.

– “Permanece triste y en pie junto a la estela del fallecido Kroisos, luchador de primera línea a quien el impetuoso Ares ha arrebatado.” Díptico en la base del kouros de Anavysos.

– “Say no more”. Epitafio de Eric Idle (miembro de los Monty Python)

– “Si queréis los mayores elogios, moríos”. Epitafio de Enrique Jardiel Poncela.

– “Ya decía yo que ese médico no valía mucho”. Epitafio de Miguel Mihura.

– “Verdadero acero, hoja afilada, caballero patriota, médico y hombre de letras”. Epitafio de Arthur Conan Doyle.

– “I am Providence”. Epitafio de Howard Phillips Lovecraft.

– “Murió vivo”. Epitafio de Antonio Gala.

– “Eso es todo amigos”. Epitafio de Mel Blanc, actor estadounidense que le daba voz al famoso personaje Porky de los dibujos de la Warner Bross.

– Realmente estoy agradecido; hay a quienes la vida les negó todo, y a mí, de todo aquello que te hace ser, sentir, disfrutar, tener, me dio cuando menos, el doble”. Epitafio del Flaco Meraz.

– “Viajero que pasas por aquí: ve a decir a los espartanos que por su ley, aquí yacemos”. Epitafio de las Termópilas.

– “Pierda peso. Preguntarme cómo”. Epitafio de Miguel Collantes.

– “Los soles se ocultan y pueden aparecer de nuevo, pero cuando nuestra efímera luz se esconde, la noche es para siempre y el sueño, eterno” Epitafio de Cayo Valerio Cátulo.

– “Si no viví más, fue por que no me dio tiempo”. Epitafio del Marqués de Sade.

– “Esto es lo que le pasa a los chicos malos”. Epitafio de Alfred Hitchcock (lo pensó pero no fue colocado).

– “Arrebató el rayo a los cielos y el cetro a los reyes”. Epitafio de Benjamin Franklin.

– “Una tumba es suficiente para quien el Universo no bastara”. Epitafio de Alejandro Magno.

– “Lo que el alma hace por su cuerpo es lo que el artista hace por su pueblo”. Epitafio de Gabriela Mistral.

– “…Y no tengan miedo”. Epitafio de Jorge Luis Borges.

– “Odiado por sus enemigos y temido por sus amigos”. Epitafio de Cayo Mario.

– “Desapareció en combate, apareció aquí”. Epitafio del coronel Francis Chartres.

– “Dejen el mundo mejor de como lo encontraron”. Epitafio de Lord Robert Baden-Powell, fundador del Escultismo.

– “Nos acordaremos de este planeta”. Epitafio de Leonardo Sciascia.

– “Asesinado por un cobarde y traidor cuyo nombre no merece figurar aquí”. Epitafio de Jesse James.

– “Duerme. La suerte persiguióle ruda; murió al perder la prenda de su alma. Larga la expiación, la pena aguda fue; y así obtuvo la celeste palma”. Epitafio de Jean Valjean al final de Los Miserables.

– “Aquí yace José II, que fue desdichado en todas sus empresas” Epitafio de José II (lo escribió en relación a la conducta absolutista de su madre María Teresa de Austria).

– “Yace aquí en alguna parte”. Epitafio de Werner Heisenberg.

– “Parece que se ha ido, pero no se ha ido”. Epitafio de Cantinflas.

– “Cuando naciste reían todos y sólo tú gemías, procura que al morir sean todos los que lloren y sólo tú el que rías”. Epitafio de una tumba en el cementerio de la Almudena de Madrid.

– “Allí donde ella estaba, era el Edén.” Epitafio de Eva en el “Diario de Adán y Eva”, de Mark Twain

– “Sólo le pido a Dios que tenga piedad con el alma de este ateo”. Epitafio de Miguel de Unamuno.

– “Aquí sigue descansando el que nunca trabajo”. Epitafio de P. Melich.

– “Desde aquí no se me ocurre ninguna fuga”. Epitafio de Johann Sebastian Bach.

– “Estoy aquí en el último escalón de mi vida”. Epitafio de Marlene Dietrich.

– “No es que yo fuera superior, es que los demás eran inferiores”. Epitafio de Orson Welles.

– “Aquí reposan los restos de un ser que poseyó la belleza sin la vanidad, la fuerza sin la insolencia, el valor sin la ferocidad y todas las virtudes de un hombre sin sus vicios”. Epitafio escrito por Lord Byron a su perro “Botswain”.

– “Aquí, Leopoldo Fregoli llevó a cabo su última transformación”. Epitafio del célebre transformista Leopoldo Fregoli.

– “Aquí yace el pensador mexicano que hizo lo que pudo por su patria”. Epitafio de José Joaquín Fernández de Lizardi.

– “Aquí descansa Pancrazio Juvenales (1969 – 1993). Buen esposo, buen padre, mal electricista casero.

– “Gustava Gumersinda Gutiérrez Guzmán (1934 – 1989). Recuerdo de todos tus hijos (menos Ricardo que no dió nada)”.

– “Hoy se me acabó el mañana”.

– “Aquí descansa mi querida esposa Brujilda Jalamonte (1973 – 1997). Señor recíbela con la misma alegría con que yo te la mando”.

– “Para no decir como siempre “Aquí yace”, está de pie y duerme en paz” (Según la historia, este difunto pidió que su ataúd se enterrara horizontal).

– “Perdí una apuesta con la muerte…. y yo siempre pago”.

– “Aquí yace un estudiante de pluma, letra y labio, que vivió para ser sabio y al final murió ignorante”. Epitafio en una tumba del cementerio de Granada, España.

– “Uno cuya vida estuvo llena de pena y sufrimiento y que tuvo un triste final. Tuvo a la Estrella del Norte como guía hacia la libertad, aunque en un arrebato, temiendo una traición, tuvo la desgraciada idea de liberarse del yugo de su amigo”. Epitafio de Alfonso Luis Herrera.

– “Aquí yace uno en contra de su voluntad”.

-“Familia de Francisco Pujol y Mercé. Aquí descansa el cadáver de su madre María Pujol y Mercé, viuda, natural de Olot; falleció el 3 de abril de 1830, de edad 82 años, 7 meses y 19 días. Habiendo dejado de su único matrimonio: VIVOS: 5 hijos; 42 nietos y 46 biznietos. Total: 93. MUERTOS: 8 hijos; 32 nietos; 43 biznietos. Total: 83. TOTAL: 176”.

– “Beren | Luthien”. Epitafio en las tumbas de J.R.R Tolkien y su esposa, respectivamente.

– “El silencio es música”. Epitafio en una tumba del cementerio Los Arcos, en Melipillla, Chile.

– “Aquí yace Ezekial Aikle, muerto a la edad de 102 años. Los buenos mueren jóvenes”. Epitafio en una tumba del cementerio de East Dalhousie, en Nueva Escocia.

– “Aqueste lugar estrecho, es sepulcro de varón, que en nombre fue León, y mucho más en los hechos”. Epitafio de Ponce de León.

– “Fallecido por la voluntad de Dios y mediante la ayuda de un médico imbécil”.

– “Estos días se me están haciendo eternos”.

– “No llores hombre… que no tardas en alcanzarme”.

– “Game over”. En la tumba de un ludópata.

– “Rosa, oh contradicción pura, placer, ser el sueño de nadie bajo tantos párpados”. Epitafio de Rainer María Rilke.

– “Lo hizo a la manera difícil”. Epitafio de Bette Davis.

– “RIP, RIP, ¡HURRA!”. Epitafio de Groucho Marx a su suegra.

– “Méteme, Padre eterno, en tu pecho, misterioso hogar. Dormiré allí, pues vengo deshecho del duro bregar”. Epitafio de Miguel de Unamuno (Se trata de la última estrofa de su poema Salmo III).

– “En realidad, no estoy aquí.”. Epitafio de Jaime Cerón.

– “Que baje el telón, la farsa terminó”. Epitafio de Rabelais.

– “Qué mudos pasos traes, ¡oh! muerte fría, pues con callados pies todo lo igualas”. Epitafio de Quevedo.

– “Ya sabía yo que esto acabaría así”.

– “Trabajadores del mundo, uníos. Los filósofos sólo han interpretado el mundo en distintas maneras, la cuestión es cambiarlo”. Epitafio de Marx.

– “Conocí el bien y el mal, pecado y virtud, justicia e infamia; juzgué y fui juzgado, pasé por el nacimiento y la muerte, por la alegría y el dolor, el cielo y el infierno; y al fin reconocí que yo estoy en todo y todo está en mi”. Epitafio de Hazrat Inayat Khan.

– “Quietos yacen los huesos entre las piedras mientras el alma vuela a la voluntad de Dios”. Epitafio del conjunto artístico de las Catacumbas de San Calixto en Roma.

– “Yo no pido más, quiero ser un buen recuerdo alguna vez”. Epitafio de Hugo Chaparro Valderrama.

– “En contra tuya volaré con mi cuerpo invencible e inamovible, ¡oh muerte!”. Epitafio de Virginia Woolf.

– “Los soles se ocultan y pueden aparecer de nuevo, pero cuando nuestra efímera luz se esconde, la noche es para siempre y el sueño, eterno”. Epitafio de Cayo Valerio Cátulo.

– “.. y cuando me vaya quedarán los pájaros cantando…”. Epitafio de Juan Ramón Jiménez.

– “Jesús mío, misericordia”. Epitafio de Al Capone.

– “Aquí yace mi mujer, fría como siempre”.

– “Busco el oro del tiempo”. Epitafio de André Bretón.

– “Luz, más luz”. Epitafio de Goethe.

– “Nada trajimos, nada nos llevamos, nada perdemos”. Epitafio de Monty Pithon en La Vida de Brian.

– “The End”. Epitafio de Buster Keaton.

– “Aquí, lejos de Atenas, honrando a Sicilia, yace Esquilo, hijo de Euforion, que, con elocuencia sin par, elevó la dicción de la tragedia y la belleza de sus cantos”. Epitafio de Esquilo.

– “Tu luz se ha extinguido, envejecido Sófocles, flor de los poetas, coronado por los racimos de Baco”. Epitafio de Sófocles.

– “Tanta paz lleves como descanso dejas”.

– “Con una fría mirada a la vida, a la muerte. ¡Jinete, pasa!”. Epitafio de W. B. Yeats.

– “Por lo demás, los que mueren son siempre los demás”. Epitafio de Marcel Duchamp.

– “La muerte es vida”. Epitafio de Friedrich Hegel.

– “El cielo estrellado sobre mí y el sentido del deber dentro de mí”. Epitafio de Kant.

– “No son muertos los que yacen en la tumba fría, muertos son los que tienen el alma muerta y viven todavía”. Frase a la entrada del cementerio de Tabay-Mérida, Venezuela.

– “Ni el poder ni la riqueza, sólo el arte y la ciencia persistirán”. Epitafio de Tycho Brahe.

– “Las lágrimas más tristes que se lloran sobre las tumbas son por las palabras que nunca se dijeron”. Epitafio en una tumba de Nueva Inglaterra.

– Lo puso un marido en la tumba de su suegra: “Aquí yaces y yaces bien, tú descansas y yo también”.

– “Aunque cambiado, resurgiré”. Epitafio de Bernoulli.

– “Necesité toda una vida para llegar hasta aquí”.

– “…Y pasaron como sombras; como viajeros que van en posta”. Frase a la entrada del cementerio de Puerto Cabello, Venezuela.

– “Amigos míos, pensad que duermo”. Citado por Geoffrey Madan en sus Note-books.

– “Es tan grande la ovación, que da el mundo a mi memoria, que si cantando victoria, me alzase en la tumba fría, en la tumba me hundiría, bajo el peso de mi gloria”. Epitafio de Guadalupe amor.

– “Hoy dices de mi lo que mañana dirán de ti: Ha muerto” En la puerta del cementerio de las Calzadas de Mallona en el barrio bilbaíno de Begoña.

– “A mi marido, fallecido después de un año de matrimonio. Su esposa con profundo agradecimiento”. Epitafio en una tumba del cementerio de Guadalajara.

– “¡Oh Madre Uut! Extiende sobre mí tus alas como las estrellas eternas” Epitafio del faraón Tutankamón grabado sobre su sarcófago.

– “Quien resiste gana”. Epitafio de Camilo José Cela.

– “Un libro debería ser como un hacha ante el mar congelado que tenemos dentro”. Epitafio a Sylvia Plath, escrito por Anne Sexton que cita un fragmento de una carta de Kafka.

– “Estuve borracho muchos años, después me morí”. Epitafio de Francis Scott Fitzgerald.

– “Al morir échenme a los lobos. Ya estoy acostumbrado”. Epitafio de Diógenes.

– “Aquí se acaba el gozo de los injustos”. Anónimo.

– “Estoy listo para encontrarme con mi creador. Si mi creador está listo para encontrarse conmigo es otra cosa”, Epitafio de Wiston Churchill.

– “Perdonen por mi polvo”. Epitafio de Dorothy Parker.

– “Espero que Cristo cumpla su palabra”. Epitafio de Miguel Delibes.

– “¡Qué artista muere conmigo!”. Epitafio de Nerón.

– “Aquí yace uno que fue devotamente fiel del arte y del honor. No fue gran cosa en vida, y ahora no es absolutamente nada”. Epitafio de Castelli.

– “El alma del creyente fallecido permanecerá encadenada hasta que sus deudas económicas sean saldadas”. Profeta Muhammad según el Imán Ahmad.

– “On the whole I’d rather be in Philadelphia” (En realidad preferiría estar en Filadelfia)

– “No sé qué hago aquí”. Epitafio de Fernando Lleras de la Fuente.

– “Quiso contar, cantar para olvidar su vida verdadera de mentiras y recordar su mentirosa vida de verdades”. Epitafio de Octavio Paz para la tumba de un amigo.

– “Aquí yace el cuerpo de Jonathan Swift, D., deán de esta catedral, en un lugar en que la ardiente indignación no puede ya lacerar su corazón. Ve, viajero, e intenta imitar a un hombre que fue un irreductible defensor de la libertad”.

– “Aquí yace Rafael, por el que en vida temió ser vencida la naturaleza, y al morir él, temió morir ella”. Epitafio del pintor Rafael Urbino.

– “Aquí descansa un cierto pintor, quien, en las obras que hizo, jamás pudo dejar satisfecho a sí mismo”. Epitafio de Giotto.

– “Que alguien los recoja con amor, te deseo, los tengo junto a sí y no los deje totalmente morir en esta noche de voraces sombras, donde tú ya indefenso, todavía palpitas”. Epitafio de José Ángel Valiente.

– “El sol de la poesía me lanzó un rayo tan ardoroso, que me hizo inmortal”. Epitafio de Federica, amante de Goethe.

– “He representado bien mi papel. Despedidme pues de la escena, amigos, con vuestros aplausos”. Epitafio de Cayo Julio César Octaviano Augusto.

– “Ningún amigo me ha hecho favores, ningún enemigo me ha inferido ofensa que yo no haya devuelto con creces”. Epitafio de Lucio Cornelio Sila.

– “Fui lo que eres, serás lo que soy”. Frase a la entrada del cementerio de Los Arcos.

– “Yace aquí el Hidalgo fuerte que a tanto extremo llegó de valiente, que se advierte que la muerte no triunfó de su vida con su muerte. Tuvo a todo el mundo en poco fue el espantajo y el coco del mundo, en tal coyuntura, que acreditó su ventura, morir cuerdo y vivir loco”. Epitafio del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha.

– “Vivió mientras estuvo vivo”. Epitafio de una tumba del Cementerio de Ágreda, Soria.

– “Aquí yace el más odiado, que fue enterrado en un cajón esférico para poder llevarlo a patadas al cementerio”.

– “Esta postura me está matando”.

– “Al fin lo sacaron de la banca”. Epitafio en la tumba de un futbolista.

– “Por fin me quedé en los huesos”. (El difunto pesaba 140 kilos e hizo infinitas curas de adelgazamiento).

– “Aquí yace boca arriba uno que cayó de bruces muchas veces en la vida”.

– “Siempre decía que los pies la estaban matando pero nadie la creyó”.

– “Sin comentarios”.

– “Por fin dejé de fumar”.

– “Dejazme en paz.”

– “Por favor, no molestar.”

– “No grite, estoy muerto no sordo”.

– “Aquí yace mi mujer, fría como siempre”.

– “Aquí yace mi marido, al fin rígido”.

– “Aquí yaces y haces bien. Tú descansas y yo también”.

– “A ver, ¿qué tenía Lázaro que yo no tenga?”.

– “Dios, nunca creí en ti ¡pero te juro que me arrepiento!”.

– “Lo siento, también usted morirá”

Epitafios para enterrar el 2009

Llegando a fin de año, organizamos una nueva convocatoria, esta vez basada en otro género breve: el epitafio.

El resultado fue un original cementerio virtual, en el que pudieron leerse ocurrentes lápidas de personajes célebres y anónimos, actuales e históricos, reales y ficticios.

Los autores participaron además de un sorteo de libros de Ediciones Colihue, De la Flor y Capital Intelectual.

Concurso Epitafios de la web Cuentosymas. Gacemail.

Concurso Epitafios. Psicofxp.

Concurso: “Epitafios” Nocturnar, 23/11/2009