Me dio el corazón

Fernando Puga

No veo. No oigo. No puedo caminar. Lo que sí tengo es corazón. Alcanza.
No conozco los rasgos de su cara y sin embargo la luz que irradia me atraviesa. No sé de los profundos tonos de su voz, pero se expande mi latir cuando ella canta. Y aunque yo no baile al ritmo de su bombo, está junto a mí.
Y en mi pecho retumba.

Negra de todos

Fernando Puga

Por los parlantes cantás “Gracias a la vida que me ha dado tanto…” y empiezan a llegar los primeros. Se va llenando la sala y al sonar la última estrofa ya no entra ni uno más. Se hace realidad aquello de “y el canto de todos que es mi propio canto”.
Después saldrá el cortejo. Todas nuestras lágrimas, acompañándote.