Un canto

Guillermo Arnul Castillo Ruiz

Gracias a la vida por dejarme escuchar la resonancia de su voz y por haberme dado el abecedario para dibujar su nombre en negro y blanco como siendo mi propio canto. La vi marchar con sus pies cansados, andando ciudades desoladas, sombríos charcos y solitarios, montañas y llanos y mi casa, mi calle y mi patio.