Ansiado regreso

Josu Insausti

La última vez que soñó debió ser hace muchísimo tiempo, porque, aunque conserva un vago recuerdo agradable, no es capaz de evocar nada concreto.

Llegada la noche, enfurecido, se ha acostado dejando un papel y un lápiz sobre la mesita junto a la cama. Quizás en algún momento vuelva a soñar, y entonces no se le escapará un solo detalle.

Agradecimiento

Josu Insausti

Azares del destino y las seis ostras destinadas al menú de nochevieja, todavía vivitas ellas, recibieron el indulto.
La misma tarde de año nuevo, tras un fulgurante viaje, fueron depositadas en el mar con la ilusión de que algo de vida les fuera concedida.
Ya de vuelta, me impactó el singular crepúsculo magenta-alegría que las seis amnistiadas firmaron.