Minicuentos eróticos con un toque de humor. Parte VIII

Nava Miguélez, Yolanda
RELACIONES COMPLICADAS
Manostijeras se sentía frustrado imaginando una noche de pasión, mientras contemplaba el cuerpo de su amada.

Nava Miguélez, Yolanda
LUNAS
Caperucita le pregunta al lobo con qué luna se transformará en hombre.

Nava Miguélez, Yolanda
PROVOCACIÓN
La Cenicienta lanza una mirada al príncipe que tiñe de rojo su sangre azul.

Madrazo, Jorge Ariel
LUJURIA
Aquel hermafrodita se amaba apasionadamente.

Madrazo, Jorge Ariel
CHERCHEZ LA FEMME
Labios gruesos, palpitantes; senos que desbordan la blusa y obligan a subir la mirada hasta sus ojos o bajarla para que acaricie las manos perfectas: inventar a esa mujer exigió menos esfuerzo que el de ponerse a su altura.

Madrazo, Jorge Ariel
ASADITO
Dedos de él masajeando cuello y nuca de ella. Le ha revelado él la magnitud de su deseo: “Te quiero comer”. El reencuentro será dulce e interminable. Lo que le demore asarla en el horno a leña de su casa de campo.

Madrazo, Jorge Ariel
OJOS QUE PREÑAN
Ser un vegetal para susurrar sílabas de clorofila y mirar la mirada tuya, que mira con un mirar que sólo podría describir quien lograra mirar desde tus ojos de animal en celo.

Pateiro Costa, Julia Mirtha
FOBIA
Con sus ojos en los de él se dejó quitar la braga.
—¡Es grande y peluda! —gritó al desviar la mirada y huyó, desnuda, ante la araña.

García Alonso, Alicia
ENCAJE A DOS
La bailarina dio un salto y se alzó con las piernas abiertas. En ese instante el primer bailarín creó un paso nuevo.

Altamirano, Aldo
INSEGURIDAD
El tamaño no importa, me dijo ella. Y me puse a escribir breve.

Altamirano, Aldo
DEBATE FILOSÓFICO
Mientras que los intelectuales debatían sobre el huevo o la gallina. El responsable hacía estragos en el gallinero.

Altamirano, Aldo
OLVIDO
Me pidió, enfáticamente, que también usara mi boca para besarla.

Valls Arnau, Joaquín
CHASCO
Había comprado para la ocasión nata, miel y mermelada. Pero canceló nuestra cita en mi casa y hube de tirarlo todo: yo detesto el dulce.

Valls Arnau, Joaquín
CLÍMAX
Yo había cumplido ya los treinta y algunas noches todavía escuchaba a papá lanzar, desde la habitación de matrimonio, el grito de Tarzán.

Garrido Barrera, Laura
MUÑECA PARLANCHINA
No hubo más palabras cuando le humedeció su boca con la lengua. Las baterías se agotaron.

Garrido Barrera, Laura
TUPPER SEX
Las compraron al peso en una noche de lujuria. Tres días más tarde, les produjeron granitos made in China.

Olivera, Patricia
BUS LLENO
La reacción fue instantánea. A ella la empujaron y terminó apoyada contra él… Ambos llegaron a la cima antes que el vehículo.

Olivera, Patricia
GOLOSA
Le pasó la lengua con lentitud, con los ojos cerrados. Luego lo metió en su boca húmeda y suspiró. Los helados eran su debilidad…

Olivera, Patricia
DEVOCIÓN
Lo acariciaba con devoción, su respiración se había convertido en un ronco jadeo. Siempre se emocionaba de esa manera ante un libro nuevo.

Mazía, Ana Silvia
NOTA EN LA HELADERA
¡Qué bueno estuvo lo de anoche!
¿Repetimos?

Minicuentos eróticos con un toque de humor. Parte VII

Bovio Dussin, Teresita
SOLTERONA
La tía Asunta aprendió a tocar el saxo, nunca tuvo la oportunidad de practicar el sexo.

Bovio Dussin, Teresita
TENTACIÓN
La fea comió miles de manzanas buscando a la víbora tentadora, nunca la halló.

Bovio Dussin, Teresita
CURIOSA
La curiosidad mató al gato y embarazó a la mujer.

Lilix
OBRA DE ARTE
El pene fue pincel, el cuerpo de mujer tela virgen, cuando el pintor acabó la bautizo “Orgasmo seminal”.

Chisleanschi, Beatriz
DE RECHUPETE
Lo olió, lo lamió, lo saboreó y se lo tragó. La caníbal durmió satisfecha.

Pereyra, Marina
AMOR A PRIMERA VISTA
Fue amor a primera vista y desilusión a la segunda: debajo de esa falda roja, no era Laura la que se ocultaba, sino Ramón.

Puga, Fernando Andrés
FIESTA INFANTIL
—¡Dale cuerda a mi ronroneo! ¡Hacéme girar como un trompo! ¡Remontáme en tu barrilete!
—¡Ya va! Esperá que termino de inflar la piñata.

Garrido Barrera, Laura
ANIVERSARIO DE BODA
Cuando lamía circundando su aureola y ella se estremecía entre sus brazos, el móvil le recordó que tenía cena a las ocho.

Garrido Barrera, Laura
EL PADRE DEL NOVIO
Enredando su pie en la pernera de su pantalón descubrió algo duro. Al mirarle y ver su indiferencia, comprobó su error.

Un eslabón viviente

Garrido Barrera, Laura

En Lodosa, provincia de Navarra, España, Mercedes Colás Irisarri huyó de Navarra cuando las fuerzas falangistas fusilaron a su padre en 1936. Era albañil. Cuarenta y dos años después, su hija, Alicia Meroño desapareció durante la dictadura argentina, el 6 de enero de 1978. Mercedes me mira en la Plaza de Mayo y me dice:
– Ni siquiera sé a qué banda de izquierdas pertenecía.
Miro nuevamente su foto y la comparo con la mía. Misma edad, idénticos ojos de alegría. Con cariño, le contesto:
– Eso no importa Porota, eres el eslabón de una cadena, en memoria de dos injusticias.