No olvidar

Ecram, Lito

Que la triste historia no se nos olvide para que no vuelva a suceder. Que los atroces hechos sean conocidos por los jóvenes para que no se repitan. Que los culpables sean condenados para que haya justicia. Que los secuestros, torturas y desapariciones no vuelvan a ocurrir NUNCA MÁS.

Baño de sangre

Ecram, Lito

El militar se duchaba con esmero, con rapidez pero también con dedicación, no sólo desprendiéndose del sudor sino como quitándose rastros de sangre. No escatimaba en jabón y provocaba la formación de una buena cantidad de espuma. Pero de lo que más le costaba desprenderse era de la culpa por haber torturado y asesinado a HUMANOS con DERECHOS.

Vuelo mortal

Ecram, Lito

Cuando el Falcon verde, al que me obligaron a subir, partió a toda velocidad sentí que levantaba vuelo, que surcaba el cielo celeste y blanco dejando una estela de gritos desgarradores y olor a piel quemada. Luego sentí que arrojaban al Río de la Plata lo que quedaba de mi cuerpo y de mi dignidad. Después no sentí más nada.

La casa del horror

Ecram, Lito

Intentaba escribir un relato de terror al que ya había titulado “La casa del horror”. Lamentablemente desistí de su redacción al comprobar que cualquiera fuera su trama siempre se vería superada por la realidad. ¿Qué historia podría imaginar que fuera más tenebrosa que los hechos ocurridos durante la última dictadura? La peor de las historias que pudiera fantasear sería poco terrorífica ante tamaña atrocidad sucedida en aquellos centros de detención.

Esos ruiditos

Ecram, Lito

Noche tras noche oigo “esos ruiditos”, ruidos imperceptibles para un civil. En medio de la noche pienso primero en intrusos o en animales nocturnos y hago una recorrida por el lugar, verificando si he cerrado puertas y ventanas. Finalmente, cuando continúo escuchando “esos ruiditos”, vuelvo a pensar en ellos, en los espectros que me rodean, en los fantasmas del pasado que conviven conmigo, en los cadáveres torturados que reposan debajo del piso de esta dependencia. Esos cuerpos que alguna vez oí quejarse por última vez.

Nunca más

Lito Ecram

Golpes de estado, dictaduras militares, represiones, persecuciones, censuras, extorsiones, exilios, grupos de tareas, zonas liberadas, vehículos sin chapas patentes, saqueos, botines de guerra, tabicamientos, secuestros, centros clandestinos de detención, torturas, violaciones, nacimientos en cautiverio, adopciones ilegales de niños, traslados, asesinatos, desaparecidos…

Un día histórico

Ecram, Lito

Bajo los nubarrones de un día no peronista, Domingo y Antonio repartían cintas coloradas y blanquicelestes entre un grupo de jóvenes patriotas reunido en la gran plaza situada frente a la casa pintada de color rosa.

En eso sonó un celular.

– ¿En dónde? ¿No era en El Cabildo? –dijo Antonio asombrado.

Cortó ofuscado y habló con su compañero.

– ¡Vamos, vamos muchachos! –les dijo Domingo al resto de la barra brava de Argentinos Juniors.
Y salieron raudamente con rumbo a Cabildo y Juramento, donde estaban regalando entradas para el Mundial.

Recuerdos de ese año (que parecieron doscientos)

Ecram, Lito

El 1° de enero comenzó un nuevo año patrio.

El 3 de febrero Justo José de Urquiza derrotó, en Caseros, a Juan Manuel de Rosas.

El 17 de marzo se produjo el ataque terrorista a la embajada de Israel.

El 2 de abril comenzó la Guerra en las Islas Malvinas, en un intento de recuperar los archipiélagos australes.

El 25 de mayo se produjo la Revolución en el Cabildo de Buenos Aires que dio lugar a la formación de la Primera Junta de Gobierno.

El 25 de junio la selección nacional de fútbol ganó la Copa Mundial.

El 9 de julio el Congreso, que sesionó en San Miguel de Tucumán, declaró la Independencia de España.

El 17 de agosto la Patria y Merceditas perdieron a su Padre, José Francisco de San Martín.

El 11 de septiembre falleció Domingo Faustino Sarmiento, un Maestro.

El 28 de octubre por primera vez una mujer, Cristina Elisabet Fernández de Kirchner, fue elegida democráticamente Presidenta de la Nación.

El 3 de noviembre la selección nacional de básquetbol ganó el Campeonato Mundial.

El 31 de diciembre por fin llegó y lo festejé con mi copa alzada, pero no tanto. Había sido un año muy agotador.

Independencia

Ecram, Lito

Un helicóptero levantaba vuelo desde el techo de la Casa de Gobierno. Mientras tanto en el Congreso se estaba por declarar la Independencia; dejaríamos de ser una colonia yanqui.