El linaje de la W

Romero, Norberto Luis

Cuando la V se enteró de que estaba embarazada hubo grandes festejos en el abecedario. Posteriormente, una ecografía reveló que serían gemelos, lo cual generó un júbilo mayor entre las letras: únicamente la L y la R habían tenido esa fortuna.
Cuando la V dio a luz descubrieron aturdidos que los gemelos eran siameses: dos bellas V unidas por la cabeza.
Cirujanos reputadísimos aseguraron que no podían separarlas porque compartían tejido óseo y, fundamentalmente, cerebro. Dijeron que tendrían problemas para integrase, sobre todo de fonética.
Decidieron que lo mejor sería enviarlas a los Estados Unidos o a Inglaterra. En efecto, allí fueron muy útiles, felices, y se sintieron como en su propio alfabeto.