Lluvia

Omar Julio Zárate

De repente la ruta mojada, de repente la curva sin freno. Ella muerta en mis brazos. Yo muerto en vida. Empapado mi cuerpo por la lluvia y mi cara y alma por mis lágrimas. Esta boca ya sin sonidos, seca la garganta.

Sin título

Zárate Omar Julio ‏@ZrateOmarJulio

Romeo, ultra K, Julieta, dirigente opositora. Suicidas políticos, se casan. Tienen una parrilla en Córdoba. Verona, se llama.

El quemado

Omar Julio Zarate

Si encendía un cigarrillo se quemaba la nariz, el pelo o los dedos. Fue bombero sólo un día ya que se accidentó (grado 2). Como cocinero no duró, una olla de aceite hirviendo saltó a su cuerpo. Su casa se incendió. Nunca más en mi vida tendré mala suerte, dijo y se lanzó desde un décimo piso (prefirió eso a un arma, para no seguir quemándose).
Ahora en el infierno arde a fuego lento, ad infinitum.

2014 Seré borracho

Omar Julio Zarate

Terminó 2013. Siempre tuve mala suerte, creí que cambiaría en el 13, pero no. Comenzó bien, acerté la quiniela en la primera semana de enero y fui a cobrar. Al intentar cruzar la calle, un tipo me atropelló y paso. Un auto lo chocó, yo pensé, sigo con suerte, fue por apurado si no me hubiera pasado a mí. Observo y del auto baja Tinelli, se acercó al hombre, le habló y lo llevó. Yo fuí a cobrar, contento porque me salvé. En marzo sale el programa (en el 13) y el conductor muestra a la persona que atropelló y cuenta que, por la culpa, lo contrató para que baile. Ese tipo hoy es estrella, cobra fortunas y se levantó a las más lindas de todas. Yo con esa platita pagué deudas y acá sigo, buscando trabajo ¡Mala suerte!

Mercedes y Violeta, gracias a la vida

Omar Julio Zarate

Hubo un día que escuché un canto. Decía, gracias a la vida, que me ha dado tanto… yo tendría 15 años y si bien me gustó no le presté demasiada atención, esto era en el año `73, `74 tal vez. Después, la noche y la muerte se apoderaron de todo y ya no se escuchaba ni esa voz (la de Mercedes), ni esa canción (la de Violeta). Cuando, en el ´82, ´83 la empecé a escuchar de nuevo me di cuenta de que ese era el canto, esa era la canción eterna, la que glorificaba la vida, y después de tanta muerte supe que tanto la canción, como Mercedes y Violeta, seguirían viviendo eternamente. También sé ahora que esa canción es insuperable para dar Gracias a la Vida.

Cotidiano

Omar Julio Zarate

La escena en el colectivo. Un hombre mayor y una joven sentados uno junto al otro.
– Vos no podés hacerme esto…
– ¿Eh? ¿De qué habla señorita?
– Dijiste que me amabas y que ibas a estar siempre conmigo.
– Pe… pero, si yo no la conozco.
– ¿Te acordás en las vacaciones? Me juraste que nunca la habías pasado mejor que conmigo.
– Usted me confunde señorita.
– ¿Cómo podes dejarme? ¡Yo te di todo!, todo lo que me pediste hasta aquello que yo había dicho que nunca…
– Oiga, yo no le pedí nada y por lo menos míreme cuando me habla- tocándola en el hombro.
Ella se saca el manos libres del oído y mirándolo con lágrimas en los ojos pregunta:
– ¿Sí? ¿Qué desea señor?

Policiales

Omar Julio Zarate

-Perdón, no pude comunicarme antes.
-No hay problema, ¿Qué pasó?
-¿Cómo, no te enteraste?
-No, ¿de qué?
-Mataron a una madre y su hija acá cerca en un 4º piso.
-¡Uh! ¡No me digas! ¿Cómo fue?
-Y… muy bien no se sabe, pero parece que fue con mucha saña, alguien que les tenía bronca, seguro.
-¿Sí? ¿Tanto che?
-Imaginate que la madre tenía desgarraduras y magulladuras por todo el cuerpo y a la niña la habían metido de cabeza y por la fuerza en la chimenea…
-¡Ahh! (otra vez este…) y decime una cosa, ¿en que calle fue?
-No escuché bien, creo que en calle Moreno.
-Morgue, calle Morgue, me tenés harto, hace quince días fue el tren del Oeste, después el mastín de Villa Básquet, deja de leer novelas y cuentos policiales…

En el Tigre

Omar Julio Zarate

– Hola…
– Soy yo…
– ¡Ah! Si, ¿qué…
– No, no digas nada, la culpa fue mía. Yo te pedí de ir al Tigre a pasar ese fin de semana, yo te pedí que acompañáramos a José y Claudia, pero nunca me imaginé lo que pasaría.
– Es que…
– No, de verdad, nunca me lo imaginé, que termináramos en esa orgía los cuatro, pero vos también te prendiste, no entiendo porque te enojaste después pero…
– Escúchame un momento…
– Después de todo, la pasaste bomba, conmigo y con Claudia, tal vez no tan bien con José, no sé…después de todo capaz te gustó, que se yo…
– Pero…
– Sobre todo después, cuando llegaron las otras dos parejas…
– ¡Esperá, nena, soy tu padre! Marcaste mal…

Minicuentos eróticos con un toque de humor. Parte V

Moreno Sanz, David
La princesa, picarona, señaló hacia la entrepierna en gesto claro de dónde debían besarla si querían despertarla.

Moreno Sanz, David
La estudiante de arquitectura se sorprendió al ver la columna jónica que escondía el profesor entre sus piernas.

Moreno Sanz, David
POSTURAS OCULTAS
El misionero perdió la fe cuando descubrió la geometría de las matemáticas concentrada en ese número 69.

Moreno Sanz, David
PINOCHO
En la cama, las damiselas a mentir le animan cuando descubren que no es la nariz lo que le crece cada vez.

Mercado, Leo
EFECTIVIDAD
Cuando le dije que quería llegar al fondo del asunto, automáticamente se sacó la ropa y abrió las piernas.

Fernández, Carolina
BELLA DURMIENTE
Cuando el décimo príncipe culminó su faena erótica sin éxito, la Reina confesó al Rey: “Viejo, para mí que ésta se está haciendo la dormida”

Fernández, Carolina
EFECTOS
La esposa de aquel actor de filmes de terror prefiere que su marido no tome Viagra; le produce un efecto sobrecogedor.

Fernández, Carolina
MANO
Ese artista tiene un arsenal de reglas y esténciles, pero para el dibujo erótico nada le resulta mejor que la mano alzada

Zárate, Omar Julio
ULISES CANSADO
Para cuando Ulises terminaba de buscar a Penélope debajo del tejido, se le habían pasado las ganas.

Zárate, Omar Julio
MINERO
El minero regresó temprano a su hogar. Al llegar, su mina estaba siendo horadada.

Zárate, Omar Julio
DESCARTE
-Vamos por el quinto- dijo ella y me descartó indecorosamente, junto a otros tres tipos.

Zárate, Omar Julio
GLOBOLOGÍA
Hastiado de las muñecas, el payaso aprovechando sus conocimientos en globología se dedicó a la zoofilia inflable.

Ficher, Henry
AMOR A DISTANCIA
El celular vibró una, dos, tres veces. “No pares, mi amor”, dijo la niña, mientras ponía el artefacto entre sus piernas.

Romagnoli, Juan
ATRACCIÓN
Cuando la azafata ingresa a la cabina, el comandante se pone en pelotas automático.

Romagnoli, Juan
DESEO
Tras hacer el amor salvajemente, toda la noche, me dijo: “¡Sos un genio!” Y me guardó de nuevo en la lámpara.

Romagnoli, Juan
EFECTO COLATERAL
Tu gusto tiene el tamaño busto para mi justo. Bueno, es que me dejaste un poco mareado.

Romagnoli, Juan
ACTO FOLLADO
¡No es lo que vos pensás! Estuvimos toda la noche sólo riéndonos a horcajadas.

Romagnoli, Juan
DOMINGOS
Arrancamos el día al galope. Por la tarde, montamos. En la noche, a seguir cabalgando. Jornadas hípicas, les decimos.

Ugalde, Héctor
TODAS LAS POSICIONES DEL KAMASUTRA
Compran el Kamasutra; deciden probar.
De frente, de lado, acostado.
Finalmente prefieren la tradicional: el libro vertical en el librero.

Ugalde, Héctor
HOY NO…
“Hoy no mi amor. No estoy de humor”.
El esposo, triste, se quita lentamente el traje de payaso…