Desafiando la fantasía

Peregrino

La realidad se empeñaba en desdibujarle las mejores fantasías. Sus creaciones resultaban letras tímidas que no lograban conmover. Decidió, entonces, dejar de escribir y dedicarse a pergeñar y cometer el más original hecho atroz, en definitiva era un creador…

¡Viven!

Peregrino

Ángeles y demonios se debatían en La casa de los espíritus a la espera de La Metamorfosis que les permitieran convertirse en El Principito. En tanto, El alquimista lograba El perfume que El conde de Montecristo utilizaría en sus Mil y una noches.

Así, Un Mundo feliz ingresaba a El Túnel de la Divina Comedia dejando a La era del vacío como simples Ficciones de La conjura de los necios.

Nada nuevo había sucedido, desde La Biblia los libros viven; trascienden a las generaciones y se instalan definitivamente entre El amor, las mujeres y la vidaFinal del Juego.

Tempestad

Peregrino

Labró su huerta sobre tierra virgen. Orgulloso vio crecer sus tres retoños fuertes, vigorosos y traviesos.
Cuando los surcos alcanzaron su piel sintió que había llegado el momento de detenerse a contemplar su obra. Fue entonces cuando en el horizonte se dibujó una tempestad, distinta a las conocidas, mucho más cruel y siniestra.
Primero se llevó el pilar sobre el que se recostaba, su soporte; luego al que le había dedicado todo su esmero, porque su fragilidad así lo exigía.
Desde entonces, absorto; pierde su mirada en el infinito. Busca otra tormenta, una que le permita reencontrarse con lo perdido…

En nombre del Señor

Peregrino

Fueron muchos siglos de investigación, pero al fin, continuando con una línea de trabajo; un reconocido científico de un país Islámico logró demostrar que su Dios no era del género que habían asumido históricamente…
Ya no era posible recuperar las mujeres ejecutadas por infidelidad. Quizá, todavía pudieran encontrar con vida a alguno de sus amantes para enmendar, al menos, alguno de los errores cometidos…

El Ego Ista

Peregrino

Ista iniciaba o cerraba cada frase, de nunca más de tres palabras, con un fuerte y rotundo YO. Esto había provocado que la gente lo evitara para entablar una conversación. No le importaba, total los mejores diálogos continuarían siendo los que mantendría con él mismo…

Desconexión

Peregrino

Tiempos sin tiempos. Ellos cuentan los años, él ya perdió la cuenta. Sábanas continuas; mensajes mentales con destinatario y sin recepción. Motricidad nula. Agonía continuada sin fechas ni horarios; calmantes y somníferos piadosos.
Gente que clama y otra que discute.
Prolongación del dolor sin dolor ni lamentos, ruegos al cielo, al poder esté donde esté.
Mano piadosa, fin de los tiempos…

Cuestión de tiempos

Peregrino

Un entorno sin mayores cambios y la luz roja del mismo semáforo deben haber actuado como disparador para retrotraerlo a aquel diálogo, cuarenta años atrás:

– Y ¿a qué aspiras?, ¿qué deseas tener…?
– Me gustaría lograr un cargo de Director, como el suyo, tener un auto como este… y… ¿Usted?
Se atrevió a repreguntar el Cadete…
– Nada, simplemente me gustaría tener treinta años menos, como vos…

Una bocina activó sus reflejos, pisó el acelerador de su último modelo. Lamentó, profundamente, no haber comprendido el alcance de aquella respuesta. Pero, bueno, en definitiva solo había sido una cuestión de tiempos…

Desde el infinito

Peregrino

Montado en una nube cósmica llegó, invisible, al observatorio Pierre Auger. Se instaló en una de las mascotas, decidido a permanecer allí hasta averiguar porque estaban tan empeñados en averiguar de dónde venían si ni siquiera sabían hacía donde iban…

El jugador

Peregrino

Otra vez el mismo clásico, la misma indumentaria. Estaba harto de estar sujeto y afiebrado a una posición. Detestaba, además, el esquema fijo que lo sometía siempre a la estructura original. Los que variaban indefectiblemente eran los resultados. Lógico, dependían de las habilidades de quienes los conducían. El sonido hueco y metálico de los goles continuaría hasta que el balón cumpliera sus ciclos de reposiciones. En tanto el jugador permanecería, clásico tras clásico, manteniendo su posición…