Minicuentos eróticos con un toque de humor. Parte XI

Berman, Jorge
BORGEANA
Se acordó de todos sus clientes, y le hizo la mejor “fellatio” a su hombre, él se murió, desde entonces la llaman “funesta, la memoriosa”.

Maripau ‏
Te colaste en mi alma y en mi cama de contrabando. Ahora compartes lugar con fantasías que quedaron obsoletas cuando llegaste.

López Rastoll, José Antonio
Comenzó a excitarse ante la visión de sus bíceps, de sus tríceps, de sus cuádriceps. La deformidad del espejo la dejó fría.

López Rastoll, José Antonio
Por tontear con la castidad, ella tuvo que buscar un cerrajero 24 horas. Como estaban de safari, el tipo se quedó el cinturón en prenda.

Ecram, Lito
STRIPTEASE
Se soltó el pelo, se quitó los zapatos, dejó caer su vestido y su ropa interior, se sacó la peluca, los dientes…

Ecram, Lito
FRASEX
—Nunca me pasó —dijo él.
—¡Está bien, y además el tamaño no importa! —agregó ella.
—¡Seguro! —dijo mirándole el busto.

Ecram, Lito
ENTREVISTA
—¿Nombre?
—Jessica.
—¿Edad?
—21.
—¿Sexo?
—Oral, vaginal y anal.
—¡¿?!

Ecram, Lito
DEBUT
Con las pelotas en la mano, el pito en la boca y las piernas temblorosas, la árbitro entraba a dirigir su primer partido.

Valls Arnau, Joaquín
FRUTAS Y VERDURAS
Me gusta comprar en la frutería de enfrente: cada vez que voy a por plátanos, o a por calabacines, el tendero me hace un guiño con el ojo.

Valls Arnau, Joaquín
POSTURAS
Le propuse tímidamente que probáramos nuevas posturas en la cama. Él, sorprendido, respondió que llevaba toda la vida durmiendo boca arriba.

Paiva, Roberto
CARÁCTER TRANSITIVO
Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer. Y detrás de una gran mujer es donde queremos haber todos los hombres.

Paiva, Roberto
ULTIMÁTUM
La esposa del Juez intentó recomponer su matrimonio y le suplicó a su marido que de una vez por todas deje sus fallos sólo para sus sentencias.

Paiva, Roberto
MUSICAL I
Ana elige músicos como amantes, porque empiezan tocando, sostienen el ritmo y acaban armoniosamente.

Paiva, Roberto
MUSICAL II
Eva prefiere como amantes directores de orquesta, porque nadie sabe más de oberturas que ellos.

Paiva, Roberto
MUSICAL III
Helena juró no amarse más con músicos. Según ella, saben mucho de apoyatura, pero al fin y al cabo son todos toccata y fuga.

Alan Santiago
VENENO
La miró a los ojos con pasión; tan cerca los labios; comenzó a devorarle el corazón un fuego, ¡moría por un beso de ella! Literalmente.

Alan Santiago
AMOR ETERNO
Ella era inmortal. Y él reencarnaba siempre.

Alan Santiago
DEJA VU
Hoy me enamoré de ti, otra vez.

Palleres, Rodrigo
DESAMOR
La escribió con adjetivos tan dulces que pronto se enamoró. No fue correspondido. Las protagonistas y los autores no hacen buena pareja.

Palleres, Rodrigo
ORGÍA
Piernas. Torsos. Penes. Bocas. Bustos. Brazos. Pelos. Manos. Gritos. Gotas. Hombros. Lenguas. Pies. Espaldas. Dedos. Caderas. Placer.

Hoy

Paiva, Roberto

Los saludos para mi, durante muchos años, fueron sólo costumbre. Los de encuentro y los de despedida. Fueron un simple roce de mejillas, un “hola” a la distancia, un flácido gesto con un brazo, o una fugaz sonrisa.
Fueron quizás mucho menos que una costumbre. Porque uno cree que el futuro siempre llega. Y que nos traerá un nuevo encuentro y una nueva despedida.
Los saludos que siempre daba, estaban anclados en la rutina y flotaban en el aire, que todo se lo lleva. Sin saber, claro, que eran mucho más que eso.
Los saludos para mi, hoy, son lo que deben ser. Una enorme celebración de la vida.
Lo entendí, desde aquel día en que me fui muy temprano por la mañana diciéndote un “chau” somnoliento.
Lo entendí, porque la noche de ese día, al llegar a casa, ya no estabas.
Porque ya jamás te voy a poder decir “hola” nuevamente.
Y porque hasta hoy ni siquiera sé dónde estás, al menos, para despedirme.