Recordando a Lamorisse

Sergio Gaut vel Hartman

Un niño avanza por el pasillo. Con su mano derecha sostiene el hilo de un globo rojo. Cuando pasan junto a mí, el globo dice:
—Me atormenta la idea de que el niño se suelte, escape volando hacia lo alto y explote en la estratosfera.

Sin título

Sergio Gaut vel Hartman

El día que ganamos el Mundial de Brasil 2014 coincidió con la llegada de los extraterrestres. Las grandes naves plateadas quedaron suspendidas sobre el Maracaná en el momento en que Messi levantaba la copa, amenazando con opacar el festejo. No obstante, el ingenio de Lío pudo más. Haciendo gala de la precisión que lo caracteriza, arrojó el balón al aire y con una certera volea le acertó al panel de comando del sistema antigravitatorio de la flota. Las naves planearon sobre los morros y cayeron al mar en la bahía de Guanabara. La historia se había repetido… con una leve variante.

Ojo por ojo

Sergio Gaut vel Hartman

Inventó una máquina de escribir microficciones y las disparaba como si fuesen los proyectiles de una Gatling. Los otros autores inventaron una máquina de eliminar escritores que hubieran inventado una máquina de escribir microficciones y lo acribillaron a palabras.

Alucinado

Sergio Gaut vel Hartman

—¡Qué disparate! ¿Invasores de otro mundo?
—Vi naves en el cielo —repliqué.
—¿De dónde vendrían? ¿De otra galaxia? ¡No diga disparates! ¿O usted es otro de los que cree que el tercer planeta de nuestro sistema está habitado?

Atracción fatal

Sergio Gaut vel Hartman

El día que se separaron decidió relacionarse con mujeres a través de Internet. Eligió un seudónimo apropiado (Galán Maduro) y salió de cacería. Su primera presa fue Damisela59. Acordaron encontrarse ese mismo día. Adivinaron: era su ex.

Lapso

Sergio Gaut vel Hartman

Salió del sueño tan abruptamente que a duras penas pudieron rearmar la realidad antes de que abriera los ojos.

Demanda

Sergio Gaut vel Hartman

El sindicato de brujas acaba de iniciar acciones legales por difamación e injurias contra Charles Perrault, Hans-Cristian Andersen, Jacob y Wilhelm Grimm.

Accidente de tránsito

Sergio Gaut vel Hartman

El tipo casi me pisa al subir al ascensor.

—¡Eh! ¿Qué hace? ¿No me ve?

—Gre… gor… ¿Samsa? —Se llevó la mano a la boca, estupefacto.

—No. ¿Cree que ese escarabajo ridículo es el único que experimentó una metamorfosis?

Mix

Sergio Gaut vel Hartman

A Greta, la hermana de Gregorio Samsa, jamás le había pasado por la cabeza la idea de que se pudiera practicar a la vez el incesto y la zoofilia.

Cegueras

Sergio Gaut vel Hartman

—¿No puede ver que estoy ciego?
Nada decía que estuviese ciego. Tenía los ojos muy abiertos, y parecía mirar con fijeza.
—Usted no es Borges —dijo Wyndham—, y tenga paciencia: la oscuridad terminará por disiparse.
—Nunca dije que fuera Borges —replicó Carneiro, airado—: hasta ahora sólo me habían confundido con Saramago.
—Será culpa del idioma —acotó Sábato socarrón—; voy a escribir un informe sobre este suceso.
Mientras tanto, un subrepticio incendiario se colaba por detrás de la escena, acercaba la tea, encendía el pasto seco y fabricaba otra porción de humo blanco.