García, Guillermo
1.
Similares a flores ásperas brotan los alaridos del humo. La tropa se disgrega, irreversible. Un redoble, de pronto, se abre paso por algún resquicio de la desbandada. Algunos creen ver, entre las detonaciones y las enloquecidas caballadas, a un niño, un tambor y, tras ellos, al mayor Vidal. Su rostro, cegado ahora por la pólvora, resulta irreconocible. Pero la voz es bien...