Monterroso, Augusto
Primero
Cuando tengas algo que decir, dilo; cuando no, también. Escribe siempre.
Segundo
No escribas nunca para tus contemporáneos, ni mucho menos, como hacen tantos, para tus antepasados. Hazlo para la posteridad, en la cual sin duda serás famoso, pues es bien sabido que la posteridad siempre hace justicia.
Tercero
En ninguna circunstancia olvides el célebre díctum: “En...