Ali, Isabel
¡Guardia, vamos a hacer! Para eso me traje la gomera y la reposera. Noche y día. ¡El plumerío va a quedar si se arriman a dos metros! No me importa que la Griselda no se llame ni quiera llamarse Eulogia, ni que me mire como si estuviera loco desde la ventana de la cocina y proteste porque le convertí el jardincito en un maizal o porque te rebauticé. ¡Mendieta, carajo! ¡Así te...