De Soiza Reilly, Juan José
A medida que voy envejeciendo ¡qué cerca veo los recuerdos viejos! Mi padre era un gran caminador. Siendo yo niño todos los domingos me llevaba a pasear por la Gran Aldea. Un día nos detuvimos frente a un terreno- los fondos del manicomio- o sea la “Convalecencia”.
Varios muchachos rubios y fornidos corrían detrás de una pelota que a mí me dio la sensación de...