Marcel, Julián
A mamá le gustaba mucho jugar a las escondidas. Siempre había algún momento de la tarde acá en casa en donde me decía que juguemos. Algunas veces estaba buenísimo pero después de dos o tres horas de esconderse yo me aburría. Si fuera por ella se la pasaría todo el día, toda la vida jugando a las escondidas.
Pero hace días que mi mamá no vuelve de esconderse. Debe estar...