Rodeiro, María Inés
María Coria alzó sus casi 80 años de la silla y caminó hacia el espejo. Levantó sus manos y controló sus uñas. Largas, cuidadosamente limadas y rojas. Las llevó hacia su blusa estampada con flores y lunares pequeños y abrió uno a uno los botones, mientras contoneaba sus caderas al ritmo de Alcides. El aire denso del cuarto en penumbras comenzó a moverse en espiralado...