Salguero, María
Sumidos en el rondar de cartucheras, los carbones de madera quisieron recorrer el camino hasta la escuela. Los Bondi de colores vaciaban billeteras. Las mañanas, tardes y noches se repetían dejando sueños afuera. Esta ventisca llena de primaveras desparramaba 16, 17 y 18 hojas como quisieran. Pero, los bastones altos, grandes y lustrosos vislumbraron las quimeras. Así, una noche,...