Arilli, Matías
Solo los domingos suelen engañarse entre si. En el día donde la cabeza más abruma con un monólogo el padecimiento del amor, se ven para mentirse el uno al otro y así no tener que disimular nostalgias.
Se prometieron palabras trasparentes y un contrato sin reembolso. Sin embargo saben del peligro de su juego y sus consecuencias. Mientras se besan, se tientan, se ríen. Se inventan...