Coccolo, Mauricio
– ¡Centrofóbal eran los de antes, no los pitucos de ahora!
– ¡El gringo Seia! ¿Se acuerda? Un burro que no necesitaba imaginar goles, directamente los metía y listo.
– Un día vi cómo era alcanzado por el destino, sin tener que salir a buscarlo. Lo volvieron loco a puteadas esa tarde y encima todo el mundo se le cagó de risa cuando desmayó al perro de la policía. En...