Patricia O. (Patokata)
Me quedé petrificada de cara a la pared, haciéndome la dormida. Desde el living me llegaban tenues sonidos, ruidos de papel y cuchicheos. Mis reyes habían llegado y yo, con apenas 4 ó 5 años, no me atrevía a mover un dedo por miedo a romper el hechizo de ese instante.
Hacía tiempo que con mis dos hermanitas menores habíamos planeado quedarnos despiertas durante la noche...