Gabetta, Pirucho
Descubrió que amaba a ese club como amaría a las mujeres y a sus amigos el resto de su vida: en silencio. Fue cuando descendió a Primera B y enmudeció de golpe el rugido de simpatizantes y fanáticos que en una mezcla de exitismo y depresión, dejaron de ir a la cancha de un día para el otro. A partir de allí comenzó a sospechar sobre la verdadera naturaleza del hincha,...