Bianchi, Ruben
El Viejo no era un tipo fácil. Tenía un carácter duro, osco. Tenía una defensa bastante cerrada, pero cuando uno lo conocía podía descubrir un espíritu noble y un corazón generoso.
La canchita del Viejo era el Monumental del barrio y estaba reservada para unos pocos. No era fácil acceder, por más que el arco de aquel lado diera a la calle y nada se interpusiera entre la imaginaria...